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Murió Sylvia Kristel, ícono del erotismo de los años 70
Sylvia Kristel, protagonista de «Emmanuelle», un boom que en los años 70 llevó al cine 50 millones de personas (cifra que se multiplicó por cinco con la llegada del video).
Kristel tenía sólo 21 años cuando con sus piernas largas y torneadas, su mirada indolente y sus senos al desnudo sobre un sillón de mimbre protagonizó en 1974 «Emmanuelle», el film erótico de Just Jaeckin, que se convirtió en símbolo de la liberación sexual de esa década, con escenas de sexo, violación y masturbación. También se convirtió en símbolo de la censura en tantos otros países, donde integró el cuadro de las películas prohibidas más célebres, junto con «Último tango en París», «Calígula», «El imperio de los sentidos», y otras. En la Argentina, donde todavía no existía el VCR (videocasete), los turistas se solazaban viéndola en Punta del Este, balneario que en aquellos tiempos incrementaba su oferta gracias a la proyección de éste y otros títulos que caían en el index del censor Miguel Paulino Tato.
Kristel había sido elegida de entre tres mil candidatas para interpretar a una joven ociosa, aburrida de su rico marido, que se deja seducir por dos desconocidos en un vuelo hacia Bangkok, tras lo que se inicia en los juegos eróticos del amor. Basada en la novela homónima de Emmanuelle Arsan, la película fue un éxito tal que pronto llegaron la secuela y la remake, ambas multiplicadas. Desde «Emmanuelle: Lantivierge» (1975), «Goodbye Emmanuelle» (1977) y «Emmanuelle 4», además de otras 30 realizadas para televisión. Convertida en una película erótica de culto, «Emmanuelle» arrasó en las salas, aún con su calificación de prohibida para menores de 18, con 50 millones de espectadores (2,5 millones solo en París), y las estimaciones calculan 250 millones si se incluyen espectadores de video en hogares.
Pero la vida de la actriz, nacida en Utrecht, Holanda, el 28 de septiembre de 1952 en el seno de una familia de hoteleros, fue una suerte de calvario, como ella misma lo contó en 2007 en su autobiografía «Desvistiendo a Emmanuelle». A los nueve años fue violada por uno de los gerentes del hotel de sus padres. A los 14, su padre abandonó a su madre por otra mujer, lo que Sylvia jamás le perdonó. Allí pensó en tomar en serio su carrera como modelo y actriz.
«Quería que mi padre me viera, supiera de mi éxito», dijo. Formó pareja con el poeta belga Hugo Claus, de quien se separó. A partir de allí comenzó a beber y pasó de un amante a otro. Entre ellos, Gerard Depardieu y Warren Beatty. En 1975 nació su único hijo, Arthur. Estaba enferma desde 2004, cuando se le declaró cáncer de garganta, que se propagó luego a los pulmones. Sobre «Emmanuelle» llegó a decir que «en contraste con la pornografía de hoy, no es más que «una especie de Alicia en el País de las Maravillas».


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