16 de noviembre 2015 - 00:00

Murmullos en la platea

 Las tres primeras filas de la platea ayer en el debate presidencial fueron un reflejo inmediato de los diferentes momentos que animaron los dos candidatos. Por parte del macrismo se podía observar a Esteban Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Emilio Monzó, Néstor Grindetti, Iván Perella y el entorno directo del candidato, el apoderado José Torello, el vocero Iván Pavlosky, el secretario general y jefe de campaña, Marcos Peña, y su esposa Juliana Awada.

A lo largo del debate éstos manifestaron gestos de asentimiento, por ejemplo, cuando Macri le preguntó a Daniel Scioli sobre el destino del pacto con Irán (lo que motivó que filas atrás Sandra Arroyo Salgado abrazara a su hija) o sobre la situación con el Gobierno de Venezuela.

Hubo poco espacio para los celulares, sólo algunas anotaciones y casi nulos los intercambios, aunque Silvana Giudici se reclinaba constantemente hacia la butaca que estaba frente a ella para susurrar con su ocupante. En dos ocasiones, Rodríguez Larreta salió del aula magna.

Desde el sciolismo, el aliento estuvo a cargo de Alberto Pérez, Gustavo Marangoni, Julián Domínguez, Alejandro Arlía, Silvina Batakis, Gustavo Ferrari, Pepe Scioli, Sergio Berni (que se rió sonoramente cuando Macri se refirió a la Policía Federal) y el vocero Juan Courel. Karina Rabolini tuvo una permanente actitud de concentración y tomó algunas notas.

En las butacas del sciolismo se pudo percibir una mayor efusividad ante ciertos giros del debate, como un pequeño festejo cuando Scioli arremetió por la mortalidad infantil en la provincia e incluso alguna exclamación reclamando una respuesta a Macri cuando Scioli lo confrontó con las leyes que el líder del PRO no acompañó a nivel legislativo.

Dejá tu comentario