12 de julio 2012 - 00:00

Muy poco, bien dirigido

Muy poco, bien dirigido
En el torneo bursátil de ayer, donde la gran mayoría respondió a las presunciones de flojedad global -por diversos temas conocidos-, Buenos Aires y su Merval utilizaron un instrumento «de precisión». Tan, pero tan preciso y eficaz, como para distribuir la indigencia de los negocios en el centro del blanco. Y esto colocó al indicador local como de lo mejor del mundo, a sabiendas de una zona europea que se movió con pesadez y ciertas bajas, junto con el Dow Jones que entre los balances y lo dicho por Bernanke (por ahora no lloverá más dinero fácil) se contrajo en un casi 0,4 por ciento.

En Brasil, levemente adverso el final -un 0,25%- y esto confirmó que no se trató de una rueda favorable. En medio del pelotón mediocre, irrumpió el Merval con aumento del 1,92 por ciento -para las «locales» fue el 2,3%- con piso del día en 2.322 puntos, un máximo en los 2.361 y esto -también- sirvió para la cifra de clausura. Fueron 32 papeles con incrementos, por 18 en descenso, pero lo realmente interesante -y definitorio- fue que en tres de las cinco plazas más importantes del Merval se ubicaron los proyectiles teledirigidos para generar el efecto revulsivo. Grupo Galicia -con suba del 3,14 por ciento-, Telecom -con un 4,7%- y Banco Macro -con más del 3 por ciento- fueron hacedores claves del porcentaje conseguido. Y todo esto se abrocha con el volumen efectivo conseguido: nada más que 27 millones de pesos en órdenes. Suma que no habilita para refrendar la trepada en los índices, hallando más todavía la explicación en la habilidad para apuntar al centro del blanco. La Bolsa, arquera.

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