Nación auxiliará a Alicia Kirchner, pero exige “cambios y ajuste”

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Acorralada por las protestas sociales y el malestar general creciente, la gobernadora espera superar las graves urgencias financieras.

En medio de la escalada en la crisis financiera y social en Santa Cruz, el Gobierno de Mauricio Macri activará esta semana otra asistencia de fondos extraordinaria, por $210 millones, para la mandataria Alicia Kirchner (FpV).

El refuerzo se suma a los $300 millones en adelanto de coparticipación que la Casa Rosada le envió a comienzos de enero, febrero y marzo -$900 millones en total- para apuntalar el pago de salarios, y que deben ser devueltos a fin de cada mes.

Desde la Casa Rosada, sin embargo, condicionaron una ayuda integral a la provincia a que la gobernadora encare como contrapartida reformas de peso en su gestión, en pos de un manejo responsable de las cuentas -como le exigen al resto de las provincias- y una reforma política que termine con la cuestionada ley de lemas.

El nuevo salvataje de la administración de Cambiemos trasciende luego del tenso episodio que vivió en las últimas horas la exministra de Desarrollo Social nacional, quien -tal como informó este diario- debió virtualmente atrincherarse en la noche del lunes y durante 9 horas en la Casa de Gobierno por una fuerte protesta de docentes, estatales y jubilados, en Río Gallegos, que bloqueó el acceso al edificio.

Kirchner pudo abandonar el lugar recién cerca de las 4 de la madrugada de ayer, custodiada y acompañada por la secretaria legal y técnica de la Gobernación, Matilde Morales; la ministra de Desarrollo Social, Paola Vesvesian, y un puñado de colaboradores.

Sin embargo, ayer permanecían ocupados el Ministerio de Economía, el Tribunal Superior de Justicia y la Caja de Previsión Social por parte de empleados estatales y jubilados.

"Estoy en contacto permanente con la gobernadora, hablé anoche (por el lunes); le vamos a dar alguna ayuda que nos comprometimos a dar, y la provincia se tiene que comprometer a cambiar las formas de gobernar", aseguró ayer, en este delicado marco, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Según el funcionario de Macri, el delicado presente que atraviesa el distrito patagónico se debe a un "cóctel" que mixtura "falta de prevención, populismo e irresponsabilidad en el manejo de las cuentas públicas".

"Es una provincia gobernada desde hace 30 años por la misma gente y así está, tienen que generar un compromiso de ir hacia el equilibrio fiscal y responsabilidad en el manejo de los recursos de la gente; si ellos ayudan, nosotros los vamos a ayudar", remarcó.

"Se vivía en un Gobierno hiperpopulista que sólo pensaba en el presente y ni siquiera se pensó en el futuro de la provincia de donde eran oriundos", dijo, en referencia a la familia Kirchner.

La mirada de Frigerio apuntó a la polémica ley de lemas, una herramienta electoral de corte distorsivo que permitió la perpetuación del kirchnerismo en el distrito, y que de hecho le permitió a Alicia Kirchner suceder al justicialista Daniel Peralta en 2015, pese a no haber sido la candidata más votada (lo fue el radical Eduardo Costa, de Cambiemos).

"Tenemos la responsabilidad también de incentivar una mejora en las instituciones y todos sabemos lo que implica la ley de lemas en términos de la representación popular; la gobernadora nos indicó que lo van a modificar", dijo.

Las graves urgencias de cuentas santacruceñas derivados en las últimas semanas en una oleada de reclamos gremiales, ante los retrasos en el pago de sueldos y la falta de una actualización salarial (a los docentes les ofreció una suba de sólo el 3%).

Uno de los mayores focos de conflicto está en el sector docente, que protagoniza -de la mano de ADOSAC- una nueva semana de paro y que al viernes habrá acumulado 19 días sin clases.

A la par del creciente deterioro, en las últimas horas crecieron las versiones en torno a una inminente renuncia de la mandataria, que sin embargo fue desmentida desde despachos oficiales.

La otra usina de rumores apuntó a una presunta intención de Cambiemos de impulsar una intervención federal, aunque la posibilidad fue descartada ayer desde filas del oficialismo nacional.

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