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Narcovuelo: guerra de carpetas contra civiles
Declaran militares en la causa por cocaína. Se refuerza idea de la carga nocturna del avión
Siguió ayer el maratón de testigos en la causa por el tráfico de cocaína desde la Base Aérea de Morón.
El testigo no se apartó del libreto que había explicado ya Ayerdi acerca de que el control de lo que sucede en la plataforma norte donde estuvo por más de 50 días el Challenger corresponde a las autoridades de la Administración de la Aviación Civil (ANAC). La situación del hangar de CATA está bajo proceso judicial de quiebra y hay un síndico nombrado por el juez de la causa, la Fuerza Aérea, entre otros acreedores no tendrá el reintegro de su patrimonio -el mencionado hangar- sino hasta que se resuelva la instancia judicial, habría aclarado Tomasoni. El secreto del sumario impidió conocer más precisiones. Sí se supo que existe una norma en las directivas de seguridad de la base y de cumplimiento obligatorio para la autoridad civil de la ANAC que establece que toda persona que pida ingresar a la plataforma norte (donde estuvo el Challenger) desde uno de los accesos controlados por los militares debe hacerse acompañar por un vehículo autorizado (con balizas y bandera identificatoria) hasta el destino requerido. La medida responde a razones de seguridad en las operaciones de vuelo pues para llegar a esa plataforma hay que atravesar la pista principal. El puesto «Charly» custodiado por la empresa de vigilancia privada USS contratada por la ANAC facilita el acceso a la mencionada plataforma, sin tener que cruzar la cinta asfáltica del aeródromo. Las especulaciones de los investigadores apuntan a que si el punto de carga fue Morón, la tarea del «embute» de la droga en el interior del jet habría ocurrido durante la noche. El aeródromo no opera nocturno, carece de balizamiento y de ayudas radioeléctricas, de manera que se cierra al crepúsculo cuando desciende la visibilidad.
Los siete militares que declararon son todos de bajas jerarquías, vicecomodoros, capitanes y tenientes; el resto de los 18 citados pasan entre hoy y el lunes. No hubo aportes sustanciales a la causa más allá de conocer las funciones de cada uno y las horas en que prestan servicio en la base. A todos se les hizo la misma pregunta: si vieron algún movimiento sospechoso o cambio de rutina en el sector de estacionamiento del Challenger. Las respuestas fueron negativas.


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