14 de septiembre 2015 - 00:00

Naufragio en el Mediterráneo causó 34 muertos

Roma - Otra tragedia en el Mediterráneo sumó 34 muertos, entre ellos cuatro bebés y diez niños, a la larga lista de refugiados que pierden la vida intentando alcanzar las costas de Europa. El naufragio fue detectado de inmediato por la guardia marítima y fue advertido una vez que los cuerpos de las víctimas fueron empujados por las olas a las costas de la isla griega de Farmakónisi.

La Guardia Costera griega informó que respondieron a una alerta de auxilio y que lograron rescatar a 68 personas, mientras que otras 29 lograron llegar a la playa de Farmakónisi nadando, una escena dramática que ya se volvió habitual en estas costas paradisíacas.

Pese a que el número de refugiados e inmigrantes muertos en el Mediterráneo disminuyó -en parte porque la mayoría de los que escapan de Medio Oriente eligen ahora cruzar por tierra a través de Turquía-, los naufragios siguen repitiéndose todas las semanas, ahora en el Egeo.

El sábado cuatro menores desaparecieron en estas aguas luego que la embarcación de plástico en la que viajaban se dio vuelta a unos kilómetros de la costa de la isla griega de Samos. Los rescatistas griegos lograron salvar a 24 personas, pero no pudieron encontrar a los cuatro jóvenes, que, según los sobrevivientes, viajaban con ellos desde Turquía.

Ese mismo día, un barco de Frontex, la fuerza de rescate y vigilancia regional creada por la Unión Europea (UE), rescató a 32 personas al este de la isla griega de Lesbos, uno de los principales puertos de llegada de refugiados actuales. Los sobrevivientes contaron que un joven murió ahogado.

Según Atenas, sólo en la paradisíaca isla de Lesbos hay entre 15.000 y 18.000 refugiados que se renuevan todos los días entre los que parten en buques alquilados por el Gobierno para el puerto ateniense de El Pireo y los que logran llegar a las costas procedentes de Turquía.

La primera ministra interina de Grecia, Vasiliki Thanou, visitó ayer la isla para ver con sus propios ojos la situación de los miles de recién llegados y verificó las condiciones en un centro de recepción y otro de registro.

Desde principio de año, la ONU y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) calcularon que más de 366.000 personas cruzaron el mar Mediterráneo desde el norte de África y atravesaron Turquía desde Medio Oriente para llegar a Europa y construir un mejor futuro para ellos y sus familias.

La gran mayoría proviene de países devastados por la guerra civil, como los sirios, la violencia sectaria y/o religiosa, como Afganistán e Irak, y la represión estatal, como en el caso de los eritreos. Pese a las cifras inéditas de desembarcos, la UE aún no pudo coordinar un política unificada para recibirlos.

Agencias ANSA y AFP, y Ámbito Financiero

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