7 de febrero 2012 - 00:00

Naufragó el Gobierno de Rumania (undécima víctima de la crisis)

Manifestantes celebraron en Bucarest la renuncia del primer ministro de centroderecha, Emil Boc. En las redes sociales convocaban anoche a nuevas protestas para provocar la renuncia del presidente Traian Basescu.
Manifestantes celebraron en Bucarest la renuncia del primer ministro de centroderecha, Emil Boc. En las redes sociales convocaban anoche a nuevas protestas para provocar la renuncia del presidente Traian Basescu.
Bucarest - Un nueva caída se sumó a la decena de gobiernos que sucumbieron o perdieron elecciones por los efectos de la crisis económica, después de que el hasta ayer primer ministro rumano, Emil Boc, valorado por los organismos financieros internacionales y la Unión Europea, presentara su renuncia, tras semanas de masivas protestas sociales.

Las protestas callejeras exigían la salida del Gobierno de centro-derecha que encabezaba Boc y la del presidente y hombre fuerte del país, Traian Basescu. Anoche, bajo un intenso frío, rumanos convocaban a manifestaciones a través de las redes sociales para forzar la salida del presidente, quien asumió en 2004.

En lugar de Boc, Basescu propuso al Parlamento al derechista Mihai Razvan Ungureanu, titular del Servicio de Información Exterior. Se estima que el presidente logrará la aprobación, dado que tiene mayoría en el Poder Legislativo por sobre las ban-cadas socialdemócrata y li-beral.

Boc, que ocupaba el cargo desde 2008, manifestó que renunciaba a sus funciones como mandatario «para aliviar la situación social». «Después de la visita al FMI y el Banco Mundial la semana pasada, expliqué que el Gobierno debe pasar a otra etapa. He tomado la decisión de presentar mi dimisión para no aferrarme al poder». Su situación era de extrema debilidad, al punto de que su propio Partido Demócrata Liberal (PDL) le venía exigiendo un paso al costado.

Bajo la dirección de Basescu y Boc, el Gobierno rumano aprobó una serie de ajustes muy similares a los implementados en otros países de la región, que incluyen la eliminación de miles de puestos de trabajo. Además, ya anunció la reducción en una cuarta parte de los salarios de los empleados públicos y el aumento del IVA, para adaptarse al rescate de 20.000 millones de euros concedido por el FMI y, estimular así la economía en medio de la fuerte recesión.

A pesar de la incertidumbre política en Rumania, el FMI confía en que prevalezcan los acuerdos firmados con el primer ministro saliente. «No veo ningún motivo para que este hecho tenga un impacto sobre el acuerdo, esperamos que se siga cumpliendo», dijo el jefe de la de la misión del FMI, Jeffrey Franks.

Por su parte, la Comisión Europa rechazó cualquier vinculación entre los resultados de la misión de la institución internacional y la dimisión del premier.

El propuesto Ungureanu, de 43 años y sin afiliación política, se declaró ayer «de derecha», a la espera de la confirmación parlamentaria.

Un tema clave a dilucidar es si continuará en su puesto la ministra clave del Gobierno, Elena Udrea, a cargo de Desarrollo y Turismo, desde donde maneja un presupuesto de 4.000 millones de euros.

Entre tanto, Crin Antonescu, líder del Partido Nacional Liberal, integrante con el Partido Social Demócrata de la coalición Unión Social Liberal, cargó con dureza contra el nombramiento de Ungureanu. Denunció un «Gobierno de marionetas», y calificó su batalla política contra Basescu de «guerra a vida o muerte». El líder de la oposición aseguró que «esta es una victoria para quienes protestaron en las calles. El Gobierno más corrupto, incompetente y mentiroso desde la revolución anticomunista de 1989 se ha esfumado».

En noviembre se celebrarán elecciones anticipadas en Rumania y los analistas creen que hasta entonces el poder podría asumirlo un tecnócrata, al igual que ocurrió en Grecia e Italia tras la salida del poder del socialdemócrata Giorgos Papandréu y el conservador Silvio Berlusconi. Entre otros gobiernos que sucumbieron a la crisis surgida en 2008 se encuentran el del socialista español José Luis Rodríguez Zapatero, el de su par portugués José Sócrates, el del laborista británico Gordon Brown y los de Holanda, Islandia, Irlanda, Finlandia y Dinamarca.

Agencias EFE, AFP y DPA,

y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario