4 de febrero 2010 - 00:00

Negocian la Carta Orgánica para atraer a los gobernadores

La presidente Cristina de Kirchner se reunió con funcionarios y diputados oficialistas después del anuncio de la designación de la nueva titular del Banco Central.
La presidente Cristina de Kirchner se reunió con funcionarios y diputados oficialistas después del anuncio de la designación de la nueva titular del Banco Central.
El Gobierno no tiene aún un proyecto definido para modificar la Carta Orgánica del Banco Central. Lo explicó ayer Cristina de Kirchner en la misma conferencia donde anunció el nombramiento de Mercedes Marcó del Pont en el BCRA. Pero el kirchnerismo en el Congreso ya tiene definido que en la primera semana de marzo, ya en sesiones ordinarias, debatirá en el recinto de Diputados la ratificación del DNU que creó el Fondo del Bicentenario para liberar el uso de reservas para el pago de deuda y, si ayuda en esa negociación, también la reforma de la Carta Orgánica.

Ese debate será una continuación de la política de seducción que viene desplegando Néstor Kirchner con los gobernadores para asegurarse el número que ratifique el DNU de la polémica. En esa oferta, el ex presidente promete distribuir esos fondos, u otros similares reasignados del Presupuesto 2010, para obra pública y asistencia a las provincias. Así consiguió un rosario de apoyos al debate entre los gobernadores, incluido algún guiño del socialista Hermes Binner. Pero para avanzar en todo ese armado, el Gobierno necesita que el Congreso apruebe el DNU 2.010/09 en una de las cámaras (Néstor Kirchner ya pretende que sea en ambas cámaras).

«Si sirve para juntar votos, también debatiremos la reforma a la Carta Orgánica», reconocen en el kirchnerismo.

Esto significa cristalizar la idea completa que comenzó a diseñar el Gobierno cuando anunció el Fondo del Bicentenario: consagrar el concepto de uso de las reservas de libre disponibilidad, que llegan, de acuerdo con el cálculo oficial a unos u$s 17.000 millones, para obra pública o incentivos a la economía real.

Con ese proyecto que habilita mayor flexibilidad en la capacidad de asistencia del Central al Tesoro será más fácil seducir a las provincias con fuertes ahogos fiscales para que aprueben la ratificación del DNU que originó toda la crisis.

Todo se hará, entonces, al mismo tiempo. Por ahora sólo existe en carpeta del oficialismo el proyecto de reforma de la Carta Orgánica que presentó Marcó del Pont cuando ocupó una banca. Pero no es tomado aún ni como base de la reforma anunciada ayer. Para la oposición, ese proyecto no resulta complicado ni peligroso. De hecho, la izquierda y el centroizquierda apoyaron ideas similares. Si se le suma que otros aportes a esa reforma podrían abrir la puerta a mayores préstamos del BCRA al Tesoro, la aprobación no parece complicada y el kirchnerismo la mantendrá atada a que los mismos diputados den el acuerdo para el conflictivo DNU. Otros bloques no opinan lo mismo, como el PRO: «Es una persona honesta e inteligente; sin embargo, me preocupa que no valore la independencia del Banco Central, ni la necesidad de defender el valor del peso argentino», dijo Federico Pinedo.

«La reforma va a estar en el debate del DNU y de ahí van a surgir las negociaciones», confirman en el Congreso, casi al mismo tiempo que se reconoce que no hay decisión de impulsar el proyecto de Marcó del Pont, a pesar de los elogios que sobre ella desparramó Cristina de Kirchner en la Rosada.

Por lo pronto, ayer, tras los anuncios, la Presidente se reunió en su oficina con ministros, secretarios y funcionarios en un aparte íntimo donde también estuvieron Miguel Pichetto y Agustín Rossi. Allí garantizó que la reforma a la Carta Orgánica que anunció no modificará la autonomía del Banco Central, que el consejo asesor que se crea se limitará a aconsejar sin tomar decisiones, a pesar de que Amado Boudou y Marcó del Pont lo integren, y que Miguel Pesce seguirá en la vicepresidencia de la entidad. Fueron las únicas precisiones que los legisladores se llevaron al Congreso.

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