Negocio de la oleaginosa creció un 116% en la actual campaña

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La Asociación Argentina de Girasol (Asagir) aseguró ayer que la campaña del cultivo sorprendió, ya que el negocio «creció un 116,7%», gracias «a factores externos y al esfuerzo de los productores».

«A pesar de los factores que vienen perjudicando al cultivo desde hace unos pocos años, la coyuntura internacional y el clima favorable arrojaron una campaña que sorprende a los girasoleros más optimistas», sostuvo el informe de Asagir. La Asociación aseguró que «esta nueva realidad sirve para reposicionar a uno de los cultivos emblema de la Argentina y permite insistir en la conveniencia de diversificar desde el punto de vista del riesgo económico y ambiental».

«Aún hoy pesan sobre el girasol retenciones del 30% para el aceite y del 32% para la semilla, números impensados para un cultivo que ha visto perder su terreno histórico y que es y será clave en la sustentabilidad del sistema agrícola», se dijo.

Los números de la campaña indican que, por la combinación de mayores precios y un incremento en la producción debido al clima favorable, se duplicó el valor del negocio en el último año.

La variación productiva entre una cosecha y otra es del 48,6%, 3,3 millones de toneladas respecto de los 2,22 millones del año anterior, que aún están lejos de las 4,65 millones de la campaña 2007-2008.

Ese hecho y el aumento ponderado de precios del 45,8% hicieron que el negocio creciera un 116,7%. Claro que si la Argentina hubiera mantenido el buen nivel productivo de 2007-2008, el negocio hubiera crecido un 205,5%, aclaró ASAGIR. Los motivos están principalmente en los precios.

El consumo interno de aceite y pellets se mantiene estable.

Incremento

«Como el de aceite es una mínima fracción (28% de la producción) y el de pellets tiene menor valor relativo, puede afirmarse que el negocio girasol creció, por lo menos, al doble, a los precios del 28 de marzo pasado», indicó Asagir.

Si el precio del girasol es el 85% aceite, el incremento ponderado FOB es del 45,8%.

El precio disponible al productor, al 28 de marzo creció un 44,4% y un 53,3% en Bahía Blanca y Rosario, respectivamente. En el primer caso fue de $ 1.285 la tonelada versus $ 890 la tonelada en 2010 mientras que en Rosario el valor tocó los $ 1.380 contra $ 900 del año pasado.

Las exportaciones de pellets crecerán un 42,1% (de 600.000 a 853.000 toneladas), con un aumento de precios del 41,9%, el valor subiría un 101,6%. Y las ventas externas de aceite crecerían un 44,8% (de 690.000 a 999.000 t), con una suba en los precios del 46,5%, el valor subiría un 112,1%, se expresó.

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