29 de mayo 2013 - 00:00

Netanyahu prepara ya a la población para una guerra

Un grupo de soldados en Tel Aviv realizó ayer prácticas de rescate con máscaras antigás. A medida que crecen las versiones sobre la utilización de armas químicas por parte del régimen de Bashar al Asad contra sus enemigos, también lo hace el temor del Gobierno israelí.
Un grupo de soldados en Tel Aviv realizó ayer prácticas de rescate con máscaras antigás. A medida que crecen las versiones sobre la utilización de armas químicas por parte del régimen de Bashar al Asad contra sus enemigos, también lo hace el temor del Gobierno israelí.
Jerusalén - Israel lanzó un ejercicio destinado a preparar a su población para enfrentar una lluvia cotidiana de centenares de misiles y cohetes, mientras crece en la región el temor por un desborde de la guerra civil siria.

Los procedimientos de evacuación y de rescate de víctimas entre los escombros de edificios en caso de ataques, especialmente con armas químicas, están siendo puestos a prueba desde el domingo y seguirán hasta hoy. Durante esos ejercicios, los niños en sus escuelas y los adultos en sus lugares de trabajo o en sus domicilios son llamados a protegerse en los refugios más cercanos en caso de alerta.

Desde el inicio de la guerra civil en Siria (en marzo de 2011), la situación se volvió más tensa en los Altos del Golán, de los que Israel ocupa desde 1967 unos 1.200 km2, mientras los restantes 510 km2 siguen bajo control sirio.

El 21 de mayo, el Ejército sirio reivindicó por primera vez disparos que alcanzaron un vehículo militar israelí que circulaba en la parte ocupada del Golán.

La tensión con el régimen de Bashar al Asad aumentó luego de dos ataques aéreos israelíes a inicios de este mes cerca de Damasco. Estos ataques tenían como objetivo, según los responsables israelíes, impedir el suministro de armas a la milicia libanesa chiita Hizbulá.

Siria reaccionó advirtiendo que replicaría "inmediatamente" y de manera "dolorosa" a cualquier nuevo ataque de Israel contra su territorio.

Según expertos militares citados por medios de prensa, Hizbulá, Siria, el movimiento palestino Hamás -que controla la Franja de Gaza- e Irán -considerado por Israel como su principal amenaza- tendrían en total un arsenal de 200.000 misiles.

Hizbulá e Irán, aliados de Al Asad, evocaron recientemente la posibilidad de ayudar a Siria a recuperar el Golán.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo el lunes, en el inicio de las movilizaciones y los simulacros, que "las amenazas contra la retaguardia israelí han aumentado de forma significativa en los últimos años. Israel es el país más amenazado del mundo por misiles y cohetes".

La operación, denominada "Retaguardia firme 1", ha sido planeada durante varios meses pero se concretó en un momento de creciente tensión regional.

Miles de soldados y miembros de los servicios de emergencia participaron en los ejercicios bajo la dirección del RAJEL, el organismo creado después de la Guerra del Líbano de 2006 para coordinar la defensa civil.

El portavoz del Ejército israelí para medios extranjeros, Peter Lerner, intentó desvincular los simulacros de las actuales tensiones, pero reconoció que es la primera vez que se incluye una respuesta nacional a un supuesto ataque con armas no convencionales, tanto biológicas como químicas.

"Tenemos que estar preparados para cualquier posibilidad", señaló Lerner en una conversación con periodistas.

El simulacro contempló la caída de cohetes en ciudades e instalaciones estratégicas desde tres direcciones: Líbano, Siria y Gaza.

"La pregunta de si lanzarán cohetes contra centros poblados en Israel ya no es relevante, lo que debemos preguntarnos ahora es cuándo ocurrirá, advertió el ministro de Defensa Civil, Guilad Erdán.

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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