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Neuquén: interna clave el domingo
Jorge Sapag
El MPN es el principal nucleamiento político local, que gobierna la provincia desde 1962 sin interrupciones, salvo breves interregnos durante los procesos militares de 1966 y 1976. Precisamente, para recrearse a sí mismo como el mismo PJ o el PRI mexicano, el MPN instaló sus propias internas con propuestas netamente diferenciadas: Jorge Sapag -actual gobernador, e hijo y sobrino de los legendarios Elías (ex senador) y Felipe (varias veces gobernador)- y Jorge Sobisch, quien llegó al poder por una división partidaria que tuvo como cabezas a ambos patriarcas que fundaron el MPN en 1961.
El Sapag actual, quien busca su reelección, se presenta como un dirigente moderado, que pacificó la provincia y la alineó en el planetario K, donde el recurso petro-gasífero fue el eje de las negociaciones y donde ejercieron una fuerte influencia el sindicalista petrolero Guillermo Pereyra y el poderoso ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Sin embargo, en los últimos tiempos cierta pérdida de poder interno del gremialista fortificó la relación personal del gobernador con Cristina de Kirchner. De todos modos, Sapag sigue teniendo el apoyo gremial no sólo de Pereyra sino de otros gremios importantes, como la UOCRA o Empleados de Comercio, y de los combativos sindicatos estatales, con quienes los une más el espanto que el amor.
Estas últimas organizaciones apoyan a Sapag para evitar el retorno de Sobisch, quien gobernó la provincia entre 1991 y 1995 y entre 1999 y 2007. El último período fue el más resistido y culminó con la trágica muerte del maestro Carlos Fuentealba en el desalojo policial de una ruta, que marcó a fuego al ex mandatario ante la sociedad local.
El centroizquierda aún le reprocha esta inexplicable desaparición y mantiene vivas causas judiciales por presunta responsabilidad política. De hecho, Sobisch está citado para marzo para rendir cuentas ante la Justicia provincial.
Precisamente, una de las apuestas de Sapag para derrotar a su adversario -de quien fuera su delegado en la Capital Federal, ministro de Gobierno y vicegobernador- es la asistencia de los independientes.
En cuanto a las alianzas externas, Sapag se ubica como claro aliado de Cristina de Kirchner y cree con seguridad que la Presidente premiará sus esfuerzos, tanto en apoyo gubernamental como político: la millonaria central hidroeléctrica de Chihuidos I y mejores precios para el gas y petróleo sería el premio a su lealtad política e institucional.
De lograr estos resultados, la reelección del gobernador aparece como un hecho seguro en las próximas elecciones generales, en desmedro del radical K, Martín Farizano, quien hace denodados esfuerzos por aglutinar a un variopinto opositor con eje en el kirchnerismo peronista y en el sindicalismo estatal encarnado en el UNE (Unión de los Neuquinos).
Para Sobisch, las alianzas nacionales han decaído. Alejado de Mauricio Macri -hoy el PRO se recuesta en Neuquén en aliados del ex K y radical todo terreno, Horacio Quiroga, quien va por el municipio con un partido vecinal- y de Eduardo Duhalde, cuyos escuderos provinciales -el diputado provincial Daniel Baum y su par Carlos Sánchez- le han jurado amor eterno a Sapag.


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