15 de mayo 2014 - 00:00

Nicole Kidman recuperó el glamour para Cannes

Nicole Kidman, una cabeza mál alta que su director en “Grace de Mónaco”, Olivier Dahan, en la apertura ayer del Festival de Cannes.
Nicole Kidman, una cabeza mál alta que su director en “Grace de Mónaco”, Olivier Dahan, en la apertura ayer del Festival de Cannes.
Cannes - Nicole Kidman se convirtió ayer en la estrella de la inauguración del Festival de Cannes con "Grace de Mónaco", que ha provocado no sólo la cólera de la familia real sino también, aunque por otras razones, de los críticos cinematográficos en este balneario. Kidman, protagonista del polémico film del francés Olivier Dahan, estrenado en Cannes fuera de concurso, llegó a la ceremonia de apertura de 67º Festival de Cannes vestida de princesa, con un bustier azul cielo bordado de lentejuelas.

La ovación que recibió en el Palacio de Festivales ayudará quizá a restañar cualquier herida infligida por los críticos, que fustigaron la película, que además llegó a Cannes precedida por una controversia con la familia real de Mónaco.

En una conferencia de prensa en Cannes, Kidman trató de apaciguar la tormenta, afirmando que la películaa está llena "de afecto y amor" e invitando a los príncipes de Mónaco a verla. La familia de Mónaco, que había dado su acuerdo al guión, vio el trailer del largometraje -centrado en seis meses en la vida de la ex estrella de Hollywood Grace Kelly que abandonó el cine para convertirse en esposa del príncipe Raniero III- y la calificó de "farsa".

En la rueda de prensa en el Palacio de Festivales, tras el primer pase de la película -donde se escucharon silbidos y un frío silencio- Kidman expresó su tristeza por la controversia, reiterando que había sido hecha "con mucho afecto". "Me siento triste porque el film no tiene ninguna mala voluntad hacia la familia o hacia Grace", dijo. "Si los príncipes vieran el film, se darían cuenta de que hay mucho afecto hacia sus padres, y hacia la historia de amor entre ellos dos", agregó Kidman, horas antes de asistir a la gala acompañada del equipo del film, entre ellos la española Paz Vega, que interpreta a María Callas, frecuente visitante de Mónaco con el magnate griego Aristóteles Onassis, y el británico Tim Roth, que encarna a Raniero.

"Tuve cinco meses para prepararme, y entrar lentamente bajo su piel. Pero era muy importante no sentirme atrapada, sino más bien hallar su esencia", continuó Kidman.

Tanto ella como Dahan resaltaron que el film "no es histórico", que "no es un biopic", sino que toma "licencias dramáticas" sobre la historia de Grace y Raniero III. La familia Grimaldi, que había hecho saber que no asistiría a la velada de inauguración, afirma que el conflicto que muestra la película entre el pequeño estado y el presidente Charles de Gaulle en 1962 -en cuyo contexto Grace rechaza una oferta de Alfred Hitchcock para regresar a la pantalla- no tiene nada que ver con la realidad, y que Dahan "ha desvirtuado la historia para sus propios fines comerciales".

Pero el realizador, que se dio a conocer con "La vida en rosa" sobre Edith Piaf, respondió a esas acusaciones afirmando que lo que le interesaba no eran los hechos históricos, sino "tocar el corazón". "No he querido contar hechos factuales, sino tocar el corazón, sirviéndome de la intuición para retratar lo que podría hacer Grace en tal o tal situación", afirmó Dahan, recalcando que su film "no un encadenamiento de hechos históricos", aunque el contexto, afirmó, es verídico. Interrogado acerca de la polémica con el poderoso distribuidor Harvey Weinstein, habitual generador de premios Oscar, que le había reclamado al parecer otra versión de "Grace" para las salas estadounidenses, Dahan respondió que ese diferendo ya estaba resuelto. "Será esta versión la que saldrá en Estados Unidos, y si hay que hacer algún cambio, lo haremos juntos", declaró.

La expectativa que había creado el film dio paso a la desilusión en la crítica de Cannes. "Cannes abre con un biopic real peor que 'Diana'", publicó el diario británico The Guardian, al tiempo que el Daily Telegraph lo califica de "melodrama idiota". La publicación francesa Telerama considera el film "al borde de la tontería", y el Hollywood Reporter se pregunta "¿cómo es posible hacer un film aburrido a partir de un historia tan rica en chismes?". Sin embargo, pese a los críticos, "Grace de Mónaco" trajo a Cannes algo que siempre seduce: dramas, estrellas llenas de glamour, lujo, escándalos, joyas y suntuosas fiestas.

Chiara Mastroianni, hija de Catherine Deneuve y del astro italiano fallecido en 1996, Marcello Mastroianni (cuya imagen fue elegida como emblema de esta edición), junto con el realizador mexicano Alfonso Cuarón (famoso mundialmente por "Gravedad") pronunciaron el discurso de apertura oficial del festival en la ceremonia inaugural, donde se exhibió "Grace de Mónaco".

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