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Ninguna queja detiene la violencia de Asad
El enviado de las Naciones Unidas y la Liga Árabe, Kofi Annan, llegó ayer a Damasco para intentar reflotar su malogrado plan de cese del fuego.
Mientras se multiplicaban las versiones de otra matanza en la ciudad de Hama, el presidente de Francia, François Hollande, y el premier británico, David Cameron, instaron a intensificar la presión y anunciaron la próxima reunión del grupo Amigos de Siria. El eje Londres-París ponderó la rápida reacción de la ONU ante el conflicto del año pasado en Libia, aunque por el momento se da por descartada la posibilidad de otra intervención armada.
Durante la conversación telefónica ambos mandatarios insistieron en la determinación a trabajar con Rusia -un aliado tradicional de Siria- en una solución negociada a la crisis, al tiempo que renovaron su apoyo a la misión Kofi Annan en el terreno, «frente a esta inaceptable situación y al desprecio demostrado por el régimen por el cese al fuego».
Mientras aumentaban las críticas a los métodos de Al Asad para aplastar la revuelta que comenzó hace 14 meses y ahora cuenta con el apoyo de una insurgencia con armas ligeras, Annan, enviado de la ONU y la Liga Árabe, llegó ayer a Damasco para dialogar sobre su vacilante plan de paz.
Allí instó explícitamente al Gobierno sirio a «tomar medidas valientes para señalar que va en serio en su intención de resolver esta crisis pacíficamente». Y añadió: «Este mensaje de paz no es sólo para el Gobierno, sino para todos los que tengan armas». Asimismo, Annan confesó estar «impactado» y «horrorizado» por la matanza de civiles en Hula, finalmente cifrados en 116, entre ellos unos 30 niños menores de 10 años.
Al respecto, el Ministerio de Relaciones Exteriores sirio negó en una carta abierta al Consejo de Seguridad que sus tanques hayan tenido que ver en la masacre y culpó a cientos de islamistas armados, algunos con cuchillos, por lo sucedido.
«Ni un solo tanque ingresó a la región y el Ejército sirio estaba en estado de legítima defensa usando el mayor autocontrol y una respuesta adecuada. Cualquier otra cosa es pura mentira», se dijo la carta. «Grupos terroristas armados entraron con el propósito de matar y la prueba evidente de ello son los asesinatos con cuchillos, que es la firma de los grupos terroristas que asesinan de acuerdo con la manera islámica», añadió.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó en el Consejo de Seguridad que las muertes podrían haber sido obra de los rebeldes o de las tropas gubernamentales que llegaron tras los bombardeos.
«Estamos afrontando una situación en la que, evidentemente, ambas partes intervinieron en la muerte de personas inocentes», declaró en la misma línea el canciller ruso, Sergei Lavrov, en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo británico, Wi-lliam Hague.
Tanto Rusia como China se resisten a unirse a las sanciones occidentales y de la Liga Árabe contra Asad. Ambos reafirmaron ayer que el plan de Anan, aceptado por ambas partes en el conflicto, es la única vía hacia adelante.
El premier chino Wen Jiabao dijo que es necesario impulsar el apoyo al plan y una resolución pacífica. El acuerdo obliga a retirar las armas pesadas de los pueblos y ciudades, a poner fin a los combates y a iniciar un diálogo. Pero el nuevo ataque en Hama, un centro de resistencia ya devastado por los bombardeos de este año, fue un recordatorio de que el pacto, vigilado por apenas 300 observadores, sirvió de poco para detener la violencia. «El plan de seis puntos tiene que ser aplicado de forma global y eso no está ocurriendo», dijo Annan.
Fuentes de la oposición revelaron que tanques y vehículos blindados abrieron fuego sobre varios barrios de Hama el domingo tras una serie de ataques por parte de los rebeldes del Ejército de Siria Libre contra puestos de control en rutas y otras posiciones de las tropas de Asad. Entre los 41 muertos se encontraban cinco mujeres y ocho niños, explicó el Consejo de Liderazgo de la Revolución de Hama en un comunicado.
«El bombardeo de los tanques derribó varios edificios. Sus habitantes fueron extraídos de entre los escombros», agregó. Un video distribuido por activistas mostró a una mujer herida que dijo haber sobrevivido a la masacre y culpó a los miembros de la milicia de Asad, la shabbiha. «Entraron a nuestras casas, hombres con uniforme nos metieron como ovejas en la habitación y nos acribillaron a tiros», declaró la mujer. «Mi padre y mi hermano murieron, era el único hijo de mi madre. Siete hermanas murieron», agregó, tendida junto a otra mujer herida y a un bebé con una herida en el pecho.
Agencias ANSA, Reuters, EFE; y Ambito Financiero

