4 de mayo 2015 - 00:00

Nisman: peritos definen si fue suicidio o crimen

Viviana Fein
Viviana Fein
 Sesionarán mañana las juntas de médicos forenses y criminalistas que, por separado, deben definir el dictamen final a partir del cual Viviana Fein tendría mayores precisiones para saber si Alberto Nisman se suicidó o fue asesinado.

Hace una semana docena de peritos médicos comenzaron a mirar los videos de la autopsia de Nisman, las pruebas sobre las pericias realizadas en el departamento de la torre Le Parc y 1.400 fotos tomadas. Toda esa información abonará la discusión de la ya famosa agenda de 24 puntos controvertidos pedidos por la fiscalía.

Uno de los temas centrales a determinar por la junta médica es el horario de muerte, que por la rigidez del cuerpo los forenses que recibieron el cadáver para la autopsia establecieron entre media mañana y mediodía del domingo 18, mientras que para los peritos designados por la querellante jueza de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, había ocurrido en la noche del sábado 17.

Los peritos que vieron fotos y videos se detuvieron en verificar los indicios del espasmo cadavérico en la mano derecha de Nisman, que también sería demostrativo del suicidio.

La reunión en el Cuerpo Médico Forense transcurrirá con el telón de fondo de la última pericia criminalística realizada hace diez días en

el baño donde Nisman apareció muerto con un tiro en la cabeza y también de las pericias informáticas que revelaron que su computado-

ra personal fue abierta en la mañana del mismo día desde su propio dispositivo.

En la primera, el hallazgo de nuevas manchas de sangre en el interior habría dejado claro que la puerta estaba cerrada, tal como aseveró haberla visto la madre del fiscal, Sara Garfunkel, al ingresar al departamento.

Se trata de un dato decisivo en la hipótesis de que Nisman se suicidó, ya que, aunque será reevaluada este martes en la reunión de conclusiones de los criminalistas, derrumba la teoría de la presencia de otra persona en el baño, un atacante, tal como sostenían los peritos designados por Arroyo Salgado.

La pericia informática mejora también la situación de Diego Lagomarsino, quien le prestó a Nisman el arma con que se disparó el tiro que le dio muerte y que, según los peritos de la querella, se encontraba con el fiscal en el momento de su muerte y luego la habría abierto desde un punto remoto para crear su coartada.

Otras constataciones técnicas de un primer momento revelaron que en el cuerpo del fiscal no había marcas defensivas y el único ADN encontrado en su ropa y en la pistola era el propio, así como la posición del cuerpo caído sobre la puerta.

A la junta médica se incorporarán finalmente los forenses de la querella, Osvaldo Raffo y Julio Ravioli, que no participaron de las reuniones de la última semana con nueve forenses oficiales y el representante del informático Lagomarsino, Mariano Castex, aduciendo que ya las habían visto para elaborar su informe.

En base a ese estudio y sin que hubieran concluido las restantes pericias, Arroyo Salgado sostuvo a comienzos de marzo que la muerte de su expareja era "un magnicidio", una hipótesis que pasará en los próximos días por el tamiz del debate científico.

Cuando este trabajo crucial comience, también entrará en escena en la causa Elisa Carrió, quien prometió aportar en su testimonial pedida "datos del contexto internacional" de la muerte del fiscal de la causa AMIA.