27 de marzo 2017 - 23:37

“No es fácil encarar el teatro como un negocio”

• DIÁLOGO CON LISANDRO FIKS, PROLÍFICO AUTOR QUE ACABA DE REESTRENAR "25 MILLONES DE ARGENTINOS"
Después de presentar en España sus obras “Mala Praxis” y “1982, obertura solemne”, se prepara para participar como actor en una versión del clásico “El avaro”, de Molière, en el Teatro Regio.

Fiks. “Hoy hay cientos de salas y actores con dificultades”.
Fiks. “Hoy hay cientos de salas y actores con dificultades”.
"Cada vez es más difícl ser autor independiente, presentar un espectáculo y no perder dinero", dice a este diario Lisandro Fiks, quien pese a ser de los autores más prolíficos de los últimos tiempos, reconoce que el teatro "no es nada fácil si se encara como un negocio". En el verano presentó en España "Mala Praxis" y "1982 obertura solemne", en tanto el fin de semana regresó con la nueva temporada de "25 millones de argentinos", en El Ópalo. Todas de su autoría, las dos últimas se vieron el año pasado. Fiks, como actor, ensaya además "El avaro", de Molière, que contará con dirección de Corina Fiorillo y actuaciones de Antonio Grimau, Nelson Rueda, Silvina Bosco y Marcelo Mazzarello, entre otros. Debutará el 15 de julio en el Regio, con producción del Complejo Teatral Buenos Aires. Dialogamos con él.

Periodista: ¿A qué atribuye la repercusión de "25 millones de argentinos", que se repuso el fin de semana luego de llenar el año pasado?

Lisandro Fiks: Toca un tema muy sensible pero que está puesto como un marco para contar una historia de amor. Además cómo abordamos el Mundial 78, la historia de una montonera con su pareja, lo hacemos desde un lugar lo menos polarizado posible para dar una mirada objetiva, si es que se puede. El público valoró que en tiempos de grieta no hayamos querido bajar línea, no dividir en buenos y malos, sino que cada uno cuenta su historia desde su lugar. Yo tengo mi interpretación pero no me interesa transmitir una manera de ver las cosas sino que cada espectador haga su viaje. El intento fue evitar por todos los medios que fuera panfletaria.

P.: ¿Qué recursos utilizó para abordar un tema tan visitado de manera "original"?

L.F.: Por empezar tiene humor, pero no porque sea una comedia sino porque hay rasgos que son patéticamente graciosos. Eso se construye desde el modo en que hablan ciertos personajes, que hoy causan gracia porque son extremadamente anacrónicos. La risa surge desde ese lugar, y no porque sea parodia o comedia, por ejemplo, hoy causa gracia que un tipo diga que esa barba es subversiva. También surgen risas a modo de liberación de tensiones.

P.: Presentó dos obras en España, cómo fue esa experiencia? ¿Cómo recibió el público su trabajo?

L.F.: "1982, obertura solemne" fue muy bien recibida. Aunque sea localista, en España y en el mundo está pasando esto de que se marcan claramente dos miradas, la opocisión entre dos realidades. Podríamos llamarlo derecha e izquierda o de tantas otras formas. Desde el surgimiento del "Podemos" en España, la rama conservadora generó la misma situación que en 1982 genera la discusión entre estas dos vertientes. Luego la obra termina en una discusión muy fuerte que desemboca en tragedia. Habla de los enfrentamientos de una famlia y el sentir que el enemigo puede estar en tu propia casa sólo porque piensa diferente. Creo que estos enfrentamientos que también pasan por un Estado más benefactor o librecambista están en Latinoamérica, en EE.UU otro tanto y en España desde la crisis, cuando los bancos comenzaron a manejar la economía del país.

P.: Y "Mala praxis", ¿también es política?

L.F.: No, habla de las mentiras que uno se cuenta, de las construcciones que uno hace en su vida para poder seguir adelante. También fue bien recibida. Creo que valoran la manera de actuar de los argentinos, hay algo del lenguaje, del tratamiento del texto que les interesa.

P.: ¿Cómo vio la situación cultural en España en relación a la Argentina?

L.F.: Si bien es diferente, porque hay mayor protección a la cultura si se compara con lo que era España en el pasado, se vive un atraso. El Gobierno puso un impuesto de 21% a los espectáculos, así que todo artista, comercial o independiente, comienza 20% debajo con la recaudación.

P.: El año pasado fue crítico para la escena teatral. ¿Qué expectativas tiene para este año?

L.F.: Uno está acostumbrado a perder dinero salvo que se entre en una rueda de casos sorprendentes como los de Guillermo Cacace o Claudio Tolcachir. Hay cientos de salas y actores con dificultades. Apuesto a aquello de que en tiempos de crisis el arte busca su salida y la felicidad de las personas, para que surjan con más fuerza los proyectos. Espero se normalice un poco. El teatro no es fácil si se encara como negocio. Es un proyecto artístico que si funciona, genial, si quedás hecho, mejor, si perdés plata, ojalá la próxima sea mejor.

P.: Participará de una versión de "El avaro". ¿Cómo se prepara? ¿Los clásicos tienen el espacio que merecen?

L.F.: Creo que los clásicos están y van a estar, tienen espacio, siempre hay alguna obra clásica en cartel, algún Chejov, Shakespeare, Strindberg, Ibsen o Lorca. Son una garantía.

P.: Sin embargo, hay cada puesta a veces...

L.F.: Sí, puede ser, pero será ir a escuchar el texto. Como actor y director siempre es un placer pero desde la autogestión a veces encarar un clásico es complicado. Pero cuantas más versiones se hagan, más prolífica la escena local.

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