“No queremos que la política entre a loscuarteles”, advirtió el jefe del Ejército en Brasil

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Reconoció, además, que “trabajó en el límite constitucional” para impedir que el Supremo Tribunal excarcele a Lula da Silva.

San Pablo - El general Eduardo Villas Boas, jefe del Ejército de Brasil, se mostró preocupado ayer ante la posibilidad de que el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro, cuyo futuro gobierno tendrá una importante presencia de militares, "facilite el regreso de la política a los cuarteles".

En una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo, el polémico general aseguró que desde la fuerza están "tratando con mucho cuidado esa interpretación de que la elección de Bolsonaro representa una vuelta de los militares al poder". "Absolutamente no lo es", dijo Villas Boas.

"La imagen de él como militar es algo externo, él salió del Ejército en 1988, es mucho más un político", agregó. No obstante, es conocido que el ultraderechista fue contactado por un grupo de militares quienes lo formaron como candidato presidencial y, luego, respaldaron su campaña. De hecho, su gobierno tendrá una importante presencia de uniformados o general retirados, así como también la bancada de su partido, el Social Liberal, en el Congreso.

"Algunos militares fueron elegidos, otros forman parte de su equipo, pero institucionalmente hay una separación. Y nosotros estamos trabajando con mucha énfasis para caracterizarla", detalló Villas Boas. "Queremos evitar que la política vuelva a entrar en los cuarteles", subrayó.

En el diálogo con Folha, el jefe militar, que ha sacudido la escena política de Brasil con comentarios políticos, reconoció que estuvo "en el límite" de la intervención institucional el pasado 4 de abril, cuando publicó por Twitter un mensaje "contra la impunidad" presionando al Supremo Tribunal Federal (STF) para evitar que el mandatario de izquierda Lula da Silva saliera de la cárcel.

"Allí trabajamos (los militares) sabiendo conscientemente que estábamos en el límite. Sentimos que la situación podía salirse de control si yo no me expresaba, porque otros militares retirados se estaban pronunciando de forma más enfática", admitió y agregó que escribió el mensaje pidiendo que se rechace el hábeas corpus del líder del Partido de los Trabajadores (PT) para que fuera leído en el noticiero más visto del país, el Jornal Nacional, de TV Globo.

"La relación costo-beneficio fue positiva; algunos me acusaron de que los militares estaban interfiriendo en un área sin competencia, pero actuamos con preocupación por la estabilidad, porque el agravamiento de la situación después iba a caer en nuestras manos. Es mejor prevenir que curar", sostuvo.

Al día siguiente de su tuit, el hábeas corpus fue denegado por el STF y Lula fue preso el 7 de abril por orden del juez Sérgio Moro, que la semana pasada fue anunciado como ministro de Justicia y Seguridad Pública del Gobierno de Bolsonaro.

Villas Boas también reveló que en su reunión con el electo mandatario, el pasado martes en la jefatura del Ejército en Brasilia, sugirió sin éxito al ultraderechista que nombre a un civil como ministro de Defensa "porque hay muchos militares en el gabinete".

También opinó que existe una falta de organización en el equipo de Bolsonaro. "Hablamos un poco de política externa, le pregunté a quién iba a elegir para la cancillería, pero me llamó la atención que habló en un nivel bastante superficial, con varios nombres en danza, incluso de gente que no conocen", dijo.

Ámbito Financiero y agencia Télam

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