24 de diciembre 2009 - 00:00

“No tenemos apuro en volver a los mercados”

Mercedes Marcó del Pont
Mercedes Marcó del Pont
«No tenemos ningún apuro por volver a los mercados internacionales de crédito si no se necesitan los recursos», señaló ayer Mercedes Marcó del Pont. Al presentar a la prensa el balance anual de su gestión al frente del Banco Nación, la funcionaria aprovechó a defender la conformación del Fondo del Bicentenario como mecanismo para reducir la dependencia sobre el superávit fiscal y «mantener la inversión pública y el gasto público como ejes del crecimiento».

Asimismo, indicó que el Nación no planea aumentar su financiamiento al sector público, aunque no lo descarta y, si bien ponderó el rol de la banca pública como «promotor del desarrollo económico y social» frente a la «conducta precautoria» de las entidades privadas ante la crisis, Marcó del Pont evitó referirse al proyecto de reforma de la Ley de Entidades Financieras, al señalar simplemente que el año próximo dará ocasión para discutir en profundidad la regulación al sistema bancario.

Crecimiento

Según lo detalló, el BNA aumentó su cartera de préstamos un 29% en los primeros once meses del año, totalizando créditos por $ 35.000 millones, de los cuales $ 20.000 millones fueron otorgados al sector privado y los restantes $ 15.000 millones, al sector público. En un contexto en que las entidades privadas prácticamente no incrementaron sus créditos, esto permitió que la participación del BNA en el total de préstamos del sistema financiero se incrementara del 17,5% al 21,6%. Sin embargo, el crecimiento de los créditos otorgados no impidió que el banco obtuviera utilidades, cercanas a $ 1.000 millones, lo que en buena medida puede atribuirse al rendimiento de los bonos públicos. Los directivos del Nación criticaron la estrategia seguida por la banca privada, que privilegió la liquidez y mantener sus ganancias: «Ampliar los créditos, bajar los niveles de mora, y hacerlo con buena rentabilidad, demuestra que se puede; las entidades privadas siguen ganando dinero sin prestarlo, de ahí la necesidad de que las instituciones públicas se encarguen del financiamiento de fomento», sostuvieron. Con respecto al fondeo al Tesoro, Marcó del Pont precisó que se extendieron préstamos por $ 8.300 millones para el servicio de la deuda y unos $ 800 millones en créditos a provincias. «Para el año próximo está programada la renovación de esos créditos pero, por el momento, no se extenderían nuevos préstamos», añadió. En respuesta a las críticas que suscitaron estas operaciones, Kulfas apuntó que el banco no sólo mantuvo sino que amplió sus créditos al sector privado, lo que prueba que no hubo un «desplazamiento» por el financiamiento al sector público.

A continuación, los aspectos salientes de la presentación.

  • El Nación redujo los niveles de mora en su cartera privada a un 2%, desde un 57% en diciembre de 2003. La mora tiene que ver con el costo financiero. Las empresas se matan por venir a pagar porque quien paga al día recibe bonificaciones. En el caso de las entidades privadas, el nivel de mora creció fundamentalmente en la banca personal (tarjetas de crédito).

  • La constitución del Fondo del Bicentenario permitirá seguir llevando a cabo políticas expansivas, que el Gobierno siga haciendo inversión y políticas sociales, ya no tan pendiente del superávit para afrontar las obligaciones financieras.

  • La idea es mantener la inversión pública y el gasto público como ejes del crecimiento. Creado el Fondo del Bicentenario, habrá capacidad para mantener fuerte la política de inversiones. Como señal al mercado, al reducir el riesgo-país, esto habilita la reducción del costo del crédito para las grandes empresas con necesidad de financiamiento en dólares.

  • No tenemos ningún apuro por volver a los mercados internacionales de crédito si no se necesitan los recursos. El mensaje del Gobierno es que iremos si es necesario, pero no aceptaremos cualquier condición. Y, en virtud del Fondo del Bicentenario, si el país eventualmente necesita recurrir al endeudamiento externo las condiciones serán más favorables.

  • Las reservas tienen que ser útiles para algo y esto no tiene nada que ver con la lógica de los 90. Por supuesto, no pueden ser utilizadas para gastos corrientes. De todos modos, creo que podríamos recuperar esos u$s 6.000 millones en dos meses.
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