14 de febrero 2012 - 00:00

Nostálgica muestra del arte de los 80

De izq. a der. Alfredo Prior, Guillermo Conte, Juan José Cambre, Rafael Bueno, Martín Reyna, Claudia Zemborain, Majo Okner y Renato Rita (curador de la muestra que los vuelve a «reunir» en Punta del Este).
De izq. a der. Alfredo Prior, Guillermo Conte, Juan José Cambre, Rafael Bueno, Martín Reyna, Claudia Zemborain, Majo Okner y Renato Rita (curador de la muestra que los vuelve a «reunir» en Punta del Este).
Punta del Este - La Galería del Paseo de Manantiales cumple esta temporada con una agenda nutrida: cada sábado su directora, la argentina radicada en Uruguay, Silvia Arrozés, presenta una nueva exhibición. Así logró que un público de lo más nutrido se convierta en habitué.

El último vernissage se abrió con una muestra colectiva de los artistas de la generación del 80, Martín Reyna, Juan José Cambre, Claudia Zemborain, Alfredo Prior y el grupo Loxon (Rafael Bueno, Guillermo Conte y Majo Okner), reunidos por el curador Renato Rita.

La sola idea del reencuentro resultaba atractiva desde el principio. Martín Reyna vive desde hace años en París, Guillermo Conte va y vuelve desde Buenos Aires a Costa Rica, y ambos faltaron a la cita junto al porteño Juan José Cambre, pero todos enviaron sus cuadros.

Rafael Bueno llegó desde Nueva York, la ciudad donde vive y trabaja, con dos pinturas bajo el brazo. Sus obras se reconocen de inmediato, por el generoso volumen y los colores restallantes de la pintura utilizada. Los dibujos que presentó Alfredo Prior son pequeños, pero su inspiración es más goyesca que nunca, y los personajes ostentan la poderosa fuerza que les brinda una mirada cargada de ira y resentimiento. Prior, sin embargo, está contento: trabaja en Punta del Este y en un buen proyecto, modela la gigantesca cabeza de un oso, uno de sus ya tradicionales personajes, para el parque de esculturas del coleccionista argentino Carlos Abud (el rey de las naranjas).

Zemboraín y Cambre, sin renunciar a la pintura que es el elemento esencial de esa década, son los conceptualistas del grupo.

Okner pinta con oficio «El rapto», una bellísima obra basada en el cuadro de Rubens, y utiliza el color rosado de la carne que aplica sobre plástico transparente. De este modo evoca las pintadas que realizaba con sus pares del grupo Loxon, frente al público que los observaba trabajar a través del plástico (como antes lo hicieron Picasso o Pollock a través de un vidrio) en el café Einstein, todos los jueves. Allí actuaban, entre otros, Katja Aleman, Vivi Tellas y algunos grupos de rock argentino, recuerda Rafael Bueno. Se vivía entonces la euforia de la recién ganada democracia, que abrió paso a una genuina eclosión creativa en todas las disciplinas artísticas. Para resumir ese momento único en el texto que presenta la muestra, Renato Rita cita al incomparable Federico Peralta Ramos, cuando decía: «El que se va de acá atrasa».

A.M.Q.

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