3 de marzo 2011 - 00:00

Novela de la UIA II: pelean ahora por una vicepresidencia

José Ignacio de Mendiguren
José Ignacio de Mendiguren
La lista Celeste y Blanca de la Unión Industrial Argentina (UIA) aprobó la designación como presidente de la entidad a partir de abril de José Ignacio de Mendiguren, nominado por Industriales, la otra corriente interna de la UIA.

En cambio, al cierre de esta edición sus principales dirigentes continuaban discutiendo quién será el secretario (por el pacto de alternancia le toca ese cargo a la Celeste y Blanca) que acompañará (y sucederá) a De Mendiguren. Según fuentes de la lista, el gráfico Juan Carlos Sacco había decidido «bajarse» de la postulación, favoreciendo la designación del actual presidente Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), que fue quien sucedió al plástico Héctor Méndez cuando renunció a principios de febrero.

La negociación que llevó a este difícil acuerdo terminó con una sorpresa para la gente de Industriales: sus pares de la otra línea pidieron para sí la vicepresidencia primera, que en teoría iba a ser para Luis Betnaza, mano derecha de Paolo Rocca en Techint. Este grupo, cabe recordarlo, impulsa la línea «Industriales».

Sin embargo, Sacco sacó a relucir el acuerdo de alternancia firmado en 2003, que indica que a partir del tercer mandato los cargos se reparten «uno y uno»; por la crisis, en los dos primeros períodos del pacto la vice primera era para la misma lista del presidente, justamente para garantizar la continuidad. En el período que está por concluir ya le habría tocado la vicepresidencia primera a Industriales, por lo que tras la renuncia de Méndez su sucesor habría sido Betnaza y no Acevedo, que es de Celeste y Blanca.

Para cubrir el resto de los cargos ambas listas tienen quince días; ya se sabe que dos de los vicepresidentes por Industriales serán Betnaza y Adrián Kauf-mann Brea (Arcor), como demostración de que dos de los principales grupos empresarios apoyarán la gestión de De Mendiguren. El vice primero, de conseguir Sacco imponer su criterio, será Federico Nicholson, el equivalente de Betnaza para Carlos Pedro Blaquier (Ledesma). Esto, va de suyo, dejaría a la Celeste y Blanca primera en la línea sucesoria de De Mendiguren, algo que no sucedió con ninguno de sus predecesores desde el pacto de alternancia.

Otro de los puntos del acuerdo que esta última lista puso por escrito, y De Mendiguren aceptó firmar, es la necesidad de que el presidente no concurra solo a actos oficiales (siempre deberá hacerlo acompañado de un miembro de la otra lista) y que no realice declaraciones públicas sobre temas centrales sin consultar con la «mesa chica» de la UIA.

De Mendiguren no tuvo problemas en acceder a este documento redactado por la gente de Sacco, que fue quien negoció en nombre de la Celeste y Blanca con sus contrapartes (David Uriburu, de Techint). En esas reuniones el presidente designado habría recordado que Juan Carlos Lascurain se especializó durante su mandato en «cortarse solo» y que muchas veces el propio Méndez había dicho cosas a la prensa que no habían sido acordadas con sus compañeros de Comité Ejecutivo.

Las discusiones por estos y otros temas demoraron un par de horas la cena-homenaje que le organizó su lista a Méndez; curiosamente, una de las cuestiones sobre la mesa (y no precisamente donde se sirvió la comida) fue qué cargo ocupará el ex presidente en la nueva gestión: algunos querían ofrecerle una de las nueve vicepresidencias que tiene la UIA, pero otros (todavía enojados por su salida intempestiva) no se avenían a darle otro cargo que el de vocal.

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