Nuevo llamado telefónico de Francisco por la vigilia

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• Se comunicó con la catedral luego de la audiencia con Cristina.
• Dona anillo cardenalicio

Después de la audiencia con Cristina de Kirchner en Santa Marta, el papa Francisco levantó el teléfono y se comunicó con la Argentina. Guardó discreción en relación con el encuentro con la Presidente en el Vaticano, el primero con un jefe de Estado desde que fue electo sumo pontífice de 1.200 millones de fieles católicos, incluida la Presidente.

Jorge Bergoglio quiso interiorizarse sobre los preparativos locales para la transmisión de su asunción y agradeció la misa que le dedicaron el último domingo en la Catedral Metropolitana.

Del otro lado del teléfono estaba el rector de la Catedral, Alejandro Russo, quien tranquilizó al Papa en relación con los preparativos y la movilización de fieles de todo el mundo que desde anoche realizan una vigilia en la Plaza de Mayo. Eran las 12.30 del mediodía, y un llamado de línea privada ingresó al celular del padre Russo mientras se encontraba junto con monseñor Joaquín Sucunza. Los religiosos pensaron que se trataba del llamado de un funcionario del Gobierno nacional o porteño, ya que se encontraban en plena tarea organizativa de la vigilia. El rector de la Catedral relató ayer a este diario fragmentos del diálogo con el Santo Padre:

Francisco: "¿Hola, Alejandro?".

Alejandro Russo: "Sí...".

F.: "Soy yo".

A.R.: "¡Me está llamando el sucesor de Pedro! Vio que se lo dije, se lo dije, yo sabía...!".

F.: "Tenías razón. Me acordé tanto de vos cuando fui electo en San Pedro".

A.R.: "Padre, por favor le pido que me dé la bendición apostólica".

El papa Francisco dedicó los casi 20 minutos de conversación telefónica a abordar cuestiones eclesiásticas. No emitió ningún comentario ni evaluación de su encuentro con la Presidente. Relató la devoción de los fieles en el Vaticano y las bendiciones otorgadas en la jornada. Y como si no tuviera suficientes asuntos que atender como nuevo líder espiritual de la grey católica a nivel mundial, mostró curiosidad y pidió detalles sobre los preparativos de la vigilia antes de su entronización. "Estaba tranquilo, pero su tono de voz denotaba como si estuviese ya en otro plano. Le conté la movilización que había generado en la Argentina después del cónclave, la alegría de los fieles argentinos por la calle y que todos estábamos rezando por él", explicó Russo.

Francisco: "¿Pero qué están organizando en la Ciudad?".

A.R.: "Es una vigilia misionera en la Plaza de Mayo que va a tener tres ejes: oración, solidaridad y música".

F.: "Qué alegría, Alejandro. ¿Y cómo vienen los preparativos para Semana Santa? Mirá que no voy a poder ir...".

El Papa, de acuerdo con el relato del padre Russo, habló con entusiasmo y alegría. Y anunció su primera donación para el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires. "Te voy a mandar mi anillo cardenalicio para que se exponga en la Catedral Metropolitana. Por favor, estén atentos que seguramente te llegue la semana que viene".

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