8 de mayo 2014 - 00:00

Nuevo museo Chaplin, en Suiza, podría abrir sus puertas en 2016

Michael, Victoria y Eugène Chaplin, hijos de Charles, posan para los fotógrafos en la finca Manoir de Ban, que proyectan convertir en un museo.
Michael, Victoria y Eugène Chaplin, hijos de Charles, posan para los fotógrafos en la finca Manoir de Ban, que proyectan convertir en un museo.
Corsier-Sur-Vevey (Suiza) - Tras más de catorce años de negociaciones, trámites y bloqueos, el proyecto de museo dedicado a Charles Chaplin (1889-1977), en su residencia en Suiza, podría abrir sus puertas en la primavera de 2016.

Para mostrar que el proyecto está finalmente en marcha, sus promotores organizaron ayer una conferencia de prensa en la que fue la casa de Chaplin, en Corsier-sur-Vevey, Suiza, a la que asistieron todos los actores que participan en el millonario proyecto.

En la inmensa propiedad de 14 hectáreas de la mansión de Ban, en donde Charlie Chaplin vivió los últimos 25 años de su vida, se distingue una excavadora, prueba de que se superaron todos los obstáculos existentes para llevar adelante este proyecto a la vez artístico y cultural. "Vamos a construir algo único, un museo que combine a la vez la cultura y el entretenimiento", declaró Yves Durand, autor del concepto.

La obtención del permiso de construcción duró siete años. Se tuvo que esperar también el cierre de un largo juicio de cinco años, entablado por un vecino preocupado por las molestias que podría generar el proyecto. "Ahora todo está resuelto, tenemos el financiamiento, el contratista, el arquitecto, el escenógrafo, y el acuerdo de la familia", añadió.

El proyecto revelado ayer cuenta con dos fases: la restauración de la Mansión de Ban, una casa neoclásica construida hace unos 200 años, y actualmente en mal estado, y la construcción de una nueva estructura para albergar el museo. La Mansión podrá ser visitada como la última morada de Chaplin, y el museo será dedicado a la obra del cineasta, actor y compositor, con unos 4.000 metros cuadrados de exposición.

Michael Chaplin, de 68 años, uno de los hijos del artista, que vivió en la casa suiza hasta 2008, habló durante el acto de la triste infancia de su padre. "Vivió en la miseria total, abandonado por su padre y con una madre a menudo internada en un hospital psiquiátrico, y esta casa era para él la casa de sus sueños, tal y como lo mostró en su película Los Tiempos Modernos", contó. La gran felicidad de Charlie Chaplin, en los últimos años de su vida, era poder servir a sus invitados las "verduras de su huerto, los espárragos, los guisantes, las lechugas, sin olvidar las fresas", añadió. Su hermano, Eugène Chaplin, de 61 años, dijo por su parte que su padre amaba pasear cerca del lago Léman en Vevey, en donde "lo dejaban en paz". Tres de los ocho hijos que Charlie Chaplin tuvo con Oona O'Neill estuvieron presentes ayer en la mansión de Ban: Michael, Eugène y Victoria.