"Santo Padre Francisco, nunca reciclé dinero sucio, nunca robé, traté de ayudar a quien pedía ayuda", escribió Scarano. "Espero sólo poder entregarle secretamente un dossier de documentos que refuerzan su gran y valiente acción para reordenar la triste realidad administrativa y financiera del Vaticano", agrega. A los purpurados los define como "los famosos esqueletos en los armarios, bien chantajeados, usados y administrados por mis superiores laicos".
| Agencia ANSA |


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