"Como estadounidenses nos afligimos por el brutal asesinato, la horrible masacre de decenas de personas inocentes", declaró Obama en un mensaje televisado desde la Casa Blanca tras el ataque ocurrido en la madrugada de ayer en el club gay Pulse, en Orlando, Florida.
"Aunque es una etapa temprana de la investigación, sabemos bastante para afirmar que fue un acto de terrorismo y un acto de odio", afirmó.
"Vamos a estar juntos como estadounidenses para proteger a nuestra gente y defender a nuestra nación, y a tomar medidas contra aquellos que nos amenacen", advirtió el mandatario.
Obama ordenó que la bandera nacional que ondea en la Casa Blanca y en todos los edificios federales fuera puesta a media asta para honrar a las víctimas hasta el anochecer del 16 de junio.
El presidente indicó además que el tiroteo era un nuevo recordatorio de "lo fácil que es que cualquiera consiga un arma que le permita disparar a personas en una escuela o lugar de culto, o cine, o club", una referencia a otras matanzas que ocurrieron en la historia de Estados Unidos, como la masacre de 2007 en la Universidad Tecnológica de Virginia, que terminó con 32 fallecidos.
"Tenemos que decidir si ese es la clase de país que queremos ser", enfatizó Obama.
Durante todos sus años al frante de la presidencia, el jefe de Estado demócrata intentó que el Congreso aprobara controles más estrictos a la portación de armas pero siempre encontró un bloqueo de la oposición republicana e, incluso, de parte de su partido.
| Agencias Reuters y DPA |


Dejá tu comentario