16 de abril 2013 - 00:00

Obama puso a todo el país en alerta; indicios de pista interna

El momento de la explosión fue registrado por cámaras que transmitían el final de la Maratón de Boston, en un día festivo para el estado de Massachusetts. Estaciones de trenes, aeropuertos y otros lugares de circulación masiva fueron puestos ayer bajo estricta vigilancia.
El momento de la explosión fue registrado por cámaras que transmitían el final de la Maratón de Boston, en un día festivo para el estado de Massachusetts. Estaciones de trenes, aeropuertos y otros lugares de circulación masiva fueron puestos ayer bajo estricta vigilancia.
Nueva York - La seguridad fue reforzada en todo Estados Unidos tras la doble explosión que acabó con la vida de al menos tres personas e hiriera a más de 100 en la Maratón de Boston, lo que reactivó para muchos norteamericanos los peores recuerdos de atentados de las últimas décadas. Aunque las autoridades policiales no arriesgaron pistas de investigación, los indicios orientaban más las sospechas al terrorismo interno que a una hipótesis islamista.

"He dirigido todos los recursos del Gobierno federal para ayudar a las autoridades locales y estatales para proteger a nuestra gente, incrementar la seguridad alrededor de Estados Unidos cuando sea necesario e investigar qué pasó, dijo Barack Obama al hablar ayer por la tarde.

Incluso antes de que hubiera informaciones oficiales que hablasen de un acto de terrorismo, Nueva York y otras grandes ciudades reforzaron rápidamente su seguridad y tomaron precauciones en potenciales objetivos, como aeropuertos, centros deportivos, oficinas gubernamentales y grandes lugares turísticos.

La Autoridad de Aviación Federal dejó en tierra brevemente todos los vuelos del aeropuerto Logan International de Boston e impuso una zona de exclusión aérea alrededor del lugar de las explosiones.

Mientras tanto, el servicio de ferrocarril nacional, Amtrak, reforzó la seguridad en estaciones de tren y cruces de vías.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, afirmó que la seguridad estaba siendo reforzada en "lugares estratégicos e infraestructura crítica, incluido el metro".

"Tenemos unos 1.000 miembros de la Policía de Nueva York (NYPD) designados para tareas de lucha contra el terrorismo y ellos -junto con la fuerza entera de la NYPD y las inversiones realizadas en infraestructura para luchar contra el terrorismo- están siendo movilizados para proteger nuestra ciudad", afirmó en un comunicado.

"Mientras las fuerzas de cumplimiento de la ley y las autoridades investigan las explosiones de Boston, pido a los neoyorquinos que tengan a las víctimas y sus familias en sus pensamientos y oraciones", añadió.

La Policía de la capital de Washington -que igual que Nueva York fue objetivo de los ataques del 11 de septiembre- mantiene la "máxima alerta", confirmó la vocera Sary Leon.

El jefe de Policía de Los Angeles, Charlie Beck, anunció un incremento de la presencia policial "en todos los eventos previstos próximamente", empezando por el partido de básquetbol de anoche que enfrenta a los Dodgers y San Diego Padres.

El resto de la presencia policial incluye el despliegue de unidades especialistas en bombas, perros y otras "precauciones destinadas a prevenir un evento similar".

La seguridad también se reforzó en estaciones de tren, edificios gubernamentales, centros comerciales y "lugares donde la gente se concentra", explicó el sherif del condado de Los Angeles, Lee Baca.

La Policía en la ciudad de San Francisco de la costa oeste afirmó, por su parte, que estaban en "alerta máxima" e instó a los ciudadanos a llamar al 911 si veían algo sospechoso o "relacionado con las explosiones de la Maratón de Boston".

Las explosiones en la Maratón de Boston se produjeron a cuatro días del aniversario del atentado contra el complejo federal de Oklahoma City, que también ocurrió, como ayer, en ocasión de la celebración del Patriot's Day.

Aquel atentado perpetrado el 19 de abril de 1995 causó 168 muertos y 680 heridos, el más sangriento registrado en territorio estadounidense hasta el 11 de septiembre de 2011, cuando murieron más de 3.000 personas.

Por aquel entonces, la pista interna a seguir llevó al arresto después de apenas una hora y media de las explosiones a Timothy McVeigh, exveterano de guerra simpatizante de extrema derecha.

En tanto, en esta ocasión, en las últimas horas los investigadores, más que apuntar al terrorismo internacional, piensan que la matriz de las bombas de Boston pueden ser internas. Hasta anoche nadie -desde el FBI hasta el Departamento de Seguridad Interna de la Casa Blanca- arriesgaba pistas firmes.

Hay quienes hacen referencia también a la decisión de dedicar el último tramo de la maratón a las jóvenes víctimas de la Sandy Hook Elementary School de Newton.

Esta última, una tragedia que podría llevar a un histórico y controvertido control sobre la difusión de las armas en Estados Unidos. La noticia de las explosiones en Boston alertaron inmediatamente a las autoridades de Gran Bretaña, donde el domingo se realizará la Maratón de Londres. La Metropolitan Police londinense destacó que las medidas de seguridad no tendrán un particular impacto sobre el funeral de la fallecida expremier Margaret Thatcher, previstos para mañana en la capital británica y para el cual ya hay un vasto dispositivo de seguridad.

Agencias ANSA, AFP, DPA, EFE y Reuters; y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario