27 de mayo 2016 - 00:00

Obama visitará hoy Hiroshima (pero no pedirá perdón a Japón)

 Hiroshima - La ciudad japonesa de Hiroshima vivía con expectativa la histórica visita del presidente de EE.UU., Barack Obama, mientras los supervivientes de la bomba atómica aseguran que el objetivo es terminar con los arsenales nucleares, no recibir disculpas.

Obama, que viajará hoy durante unas horas a Hiroshima tras participar en la cumbre de dos días de líderes del G-7 en el parque natural de Ise-Shima (centro de Japón), se convertirá en el primer residente de la Casa Blanca en visitar la ciudad arrasada por el ataque nuclear a manos de las tropas estadounidenses el 6 de agosto de 1945. La breve ceremonia, en la que el mandatario realizará una ofrenda de flores y dará un discurso en honor a las víctimas de unas de las perores atrocidades de la historia, se celebrará a última hora de la tarde en el Parque de la Paz.

Allí, Keiko Ogura, una superviviente de 79 años, observaba ayer la enorme presencia policial y de cámaras de televisión que se mezclaban con numerosos grupos de colegiales que visitaban el emblemático lugar, donde se encuentra el Museo Memorial de la Paz. "Estamos muy contentos con esta visita. Por fin, después de tanto tiempo un presidente de EE.UU. ha aceptado venir", explicó la mujer, que tenía 8 años recién cumplidos cuando la bomba cayó sobre su ciudad y acabó de inmediato con la vida de unas 140.000 personas. Ogura, como muchos otros "hibakusha", el nombre con el que se conoce en Japón a los supervivientes, reconoció que no quiere una disculpa de Obama. "Lo importante es que se dé cuenta del daño que pueden hacer las armas nucleares. Se trata de acabar con ellas de una vez por todas", apuntó.

Delante del cenotafio que recuerda a los fallecidos y que tiene como fondo el "Gembaku Domu", la cúpula que quedó en pie tras la tragedia, se habían colocado ayer una veintena de sillas, lo que ponía de manifiesto la reducida dimensión que tendrá la ceremonia, que se celebrará al aire libre, pero en un recinto completamente blindado al público. "Creo que tendrá un efecto positivo, el mundo estará mirando y podrá reflexionar sobre lo que pasó en Hiroshima", explicó Oguda, que cree que tras Obama muchos otros líderes internacionales querrán venir a la ciudad.

La visita estuvo rodeada de un enorme secretismo y no fue hasta ayer cuando se comunicó a las asociaciones de supervivientes que finalmente tres de sus miembros acompañarán a Obama en la ceremonia del Parque de la Paz. Dos sobrevivieron a la bomba de Hiroshima y un tercero a la arrojada en Nagasaki.

A pesar del acceso restringido y de los inconvenientes de las enormes medidas de seguridad -se desplegaron unos 4.600 agentes- los habitantes de Hiroshima se muestran muy satisfechos con la visita.

Una madre y una hija reconocieron que, gracias a la visita de Obama, en su familia se había empezado a hablar de lo que sucedió hace 71 años, un tema tabú para muchos en la ciudad, donde la radiación se convirtió en un estigma para los supervivientes durante décadas. "Al principio me emocioné mucho al oír la noticia, pero cuando me enteré de que el parque estará cerrado y de que no podemos venir a ver nada me quedé muy decepcionada", dijo, por su parte, Ruriko Sakamoto, hija de supervivientes.

La Casa Blanca confirmó que el discurso de Obama, donde mayoritariamente se considera que los ataques nucleares a Japón desencadenaron su rendición y pusieron fin a la II Guerra Mundial, no va a contener una disculpa. Al igual que la mayoría de los "hibakusha", el Gobierno de Tokio tampoco la busca.

Agencia EFE

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