25 de marzo 2009 - 00:00

Obispos en alerta por la “paz social”

Jorge Bergoglio y la cúpula del Episcopado advirtieron ayer en su primera reunión del año sobre la virulencia de la protesta rural en el conflicto con el Gobierno.
Jorge Bergoglio y la cúpula del Episcopado advirtieron ayer en su primera reunión del año sobre la virulencia de la protesta rural en el conflicto con el Gobierno.
En clave, como suelen hablar los obispos, el Episcopado alertó ayer que la «paz social» está en peligro a raíz del conflicto campo-Gobierno y deslizó que hasta ahora nadie hizo caso a sus advertencias. El encargado de traducir el pensamiento del cardenal Jorge Bergoglio fue el vocero episcopal, Jorge Oesterheld: «El año pasado la Iglesia señaló que lo que más le preocupaba era que se preserve la paz social y ahora se está generando toda una situación que preocupa mucho».
La Iglesia volvió a involucrarse así en el conflicto entre el Gobierno y el campo al advertir que «la paz social está alterada en el país», y de paso envió señales de alerta por la inseguridad y pidió soluciones de orden institucional.
Los obispos encabezados por el cardenal Bergoglio se mostraron preocupados por la crispación social que se generó en algunos cortes de ruta luego del fracaso en las negociaciones entre el Gobierno y los ruralistas, en el marco de un encuentro que se realizó en la sede porteña de la Conferencia Episcopal.
Resentimientos
Oesterheld advirtió, incluso, que con la permanencia del conflicto «empieza a haber resentimientos, que son muy difíciles después de sacar». «La vez pasada fuimos muy claros en decir que la paz social estaba en peligro. Y creo que basta mirar un poquito de televisión y ver cómo están las rutas para decir que sí, que la paz social realmente está muy alterada», remarcó el prelado.
Rápidamente, el ruralista entrerriano Alfredo de Angeli quiso capitalizar las palabras de la Iglesia católica y afirmó que los obispos son «palabra autorizada». «Si la Iglesia lo dice, es palabra autorizada», sostuvo De Angeli desde la Ruta Nacional 14, en Gualeguaychú, luego de que los obispos de todo el país llamaran la atención sobre el escenario de crispación social a raíz de la nueva escalada de conflicto con el sector.
En medio del corte de ruta, De Angeli llamó a «todos los sectores a pacificar el país» y aseguró que esto se cumple con «la participación de los representantes nacionales» en el Congreso, donde el agro insiste en tratar la rebaja a las retenciones a la soja. «Son los legisladores, los representantes del país, los que deben pacificar este problema», concluyó.
En total, veinticinco obispos, que encabezan las comisiones internas más importantes que tiene el clero, y representantes regionales se congregaron en el marco de la 152ª reunión de la Comisión Permanente del Episcopado. El primer debate que tuvo la cúpula eclesiástica argentina se centró en el análisis de
la situación del país, aunque también abordaron cuestiones de índole interna y la participación de clérigos en las protestas sociales (ver nota aparte).
Además, la Iglesia prepara para el cierre del cónclave un comunicado pronunciando su preocupación por el tema de la inseguridad que «afecta siempre a los más pobres».
«La inseguridad genera una sensación de desamparo que preocupa y tiene que ser cubierto por quienes tienen la responsabilidad. No estoy de acuerdo con que todos somos responsables. Hay gente que tiene más responsabilidad»,
afirmó Oesterheld en declaraciones radiales.
El vocero de la CEA también apuntó contra la jueza de la Corte Suprema Carmen Argibay, que había asegurado que la inseguridad está «inflada» por los medios de comunicación, al sostener que «no se puede responder con estadísticas ni jurisdicciones».

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