24 de septiembre 2013 - 00:00

Obras sociales: teme Moyano estatización

Hugo Moyano paralizó ayer el centro de la Capital con protesta por fondos para obras sociales.
Hugo Moyano paralizó ayer el centro de la Capital con protesta por fondos para obras sociales.
Hugo Moyano denunció ayer que el Gobierno pretende "terminar con las obras sociales" del gremio de los camioneros y reemplazar a trabajadores de su sindicato por beneficiarios de planes sociales, y advirtió que peleará "hasta las últimas consecuencias". De paso, les pidió a sus representados castigar al Ejecutivo en las próximas elecciones aunque de una manera particular. Aunque está aliado a Francisco de Narváez, planteó: "No les voy a decir por quién votar, pero sí por quién no tienen que votar".

El gremialista encabezó al mediodía un acto en el centro porteño frente a miles de afiliados camioneros -aunque con pocos colegas a su lado- frente a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), que causó por varias horas un colapso en el tránsito de la zona. Aseguró que el Estado mantiene con las obras sociales de la federación nacional y del sindicato Buenos Aires de Camioneros una deuda de 955 millones de pesos y avisó que frente a esa situación resolvió que "no se atenderán más a monotributistas" en sus prestadoras de salud.

La protesta callejera llegó pocos días después de una denuncia de la Procuraduría antilavado (Procelac), sobre datos de la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre presuntos desvíos de fondos de las obras sociales a favor de empresas ligadas al entorno de Moyano por 577 millones de pesos. El camionero negó ayer que la movilización tuviese que ver con esa acusación, pero dijo que provino de "un fiscal trucho", en alusión a Carlos Gonella, de la Procelac. Además, sostuvo que ese funcionario "es amigo de Carlos Zannini".

El jefe de la CGT opositora enumeró lo que, a su juicio, representa "un ataque tremendo" a las organizaciones de salud que encabeza desde su gremio. Contó que el Estado les quitó la facultad de realizar exámenes psicofísicos a los choferes de camiones, con un perjuicio económico por $ 39 millones; que además le adeuda un proporcional del Fondo Solidario de Redistribución (FSR, que retiene parte de los aportes de todas las obras sociales para cubrir tratamientos médicos complejos) por $ 689.452.952, así como reembolsos por medicamentos de alto costo por 176.249.000 pesos.

Uno de los ejes de su discurso fue la afiliación compulsiva de los monotributistas. Como había afirmado días atrás, recordó que cada uno de ellos realiza un aporte estimado de $ 90 mensuales a cambio de su cobertura médica, cuando entre pagos directos e indirectos, cada camionero representa para sus obras sociales cerca de mil pesos. No obstante, días atrás el Gobierno anunció un subsidio para cubrir parte de ese déficit respecto de los monotributistas sociales y los jubilados.

"Es un disparate total, quieren terminar con las obras sociales, en particular con la de camioneros. Pero vamos a resistir con toda nuestra fuerza", advirtió. En otro tramo desafió a Cristina de Kirchner: "Presidenta, ¿se quiere hacer cargo de la obra social? Hágase cargo, pero no la siga atacando".

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