30 de julio 2014 - 00:00

Occidente cierra el puño sobre Rusia con castigos económicos

La última tanda de sanciones aplicada por las potencias, son resultado de la resistencia del presidente Vladímir Putin a controlar la revuelta en el este de Ucrania.
La última tanda de sanciones aplicada por las potencias, son resultado de la resistencia del presidente Vladímir Putin a controlar la revuelta en el este de Ucrania.
Washington y Bruselas - Estados Unidos y la Unión Europea (UE) anunciaron ayer nuevas sanciones económicas contra Rusia, dirigidas hacia su industria de defensa, energética, bienes de uso militar y civil, y tecnologías sensibles, en la acción más dura hasta el momento por el apoyo que el Gobierno de Vladímir Putin brinda a los rebeldes separatistas del este de Ucrania.

Estas medidas marcan el inicio de una nueva fase en la mayor confrontación entre Occidente y Rusia desde la Guerra Fría, que empeoró dramáticamente después del derribo del vuelo MH017 de Malaysia Airlines en territorio controlado por los rebeldes prorrusos con un misil que, según Estados Unidos, fue proporcionado por Moscú.

"Si Rusia continúa su actual camino, el coste para Rusia continuará creciendo", afirmó ayer el presidente estadounidense, Barack Obama, en la Casa Blanca al anunciar este tercer paquete de sanciones económicas, que apuntan en concreto a los sectores de energía, defensa y finanzas. Este anuncio se suma a las sanciones adoptadas por los gobiernos europeos, agregó el mandatario, para que de esta manera coordinada "tengan un mayor impacto".

"Vamos a expandir nuestras sanciones a más bancos rusos y compañías de defensa y suspenderemos formalmente créditos que favorecen exportaciones a Rusia y el financiación de proyectos de desarrollo en Rusia", detalló el mandatario.

Las entidades objeto de las sanciones estadounidenses son tres bancos estatales, Hit VTB, Bank of Moscow, y Russian Agricultural Bank, para los que queda limitado su acceso a los mercados de capitales en dólares a medio y largo plazo, precisó el Departamento del Tesoro en un comunicado.

Washington también decidió bloquear los activos de la compañía United Shipbuilding Corporation, una de las principales empresas rusas de construcción de material militar y prohibió las exportaciones a Rusia de equipamiento para "la exploración y producción petrolera".

Obama negó que las nuevas sanciones sean "una nueva Guerra Fría". "Lo que no podemos aceptar es que Rusia arme a los separatistas que llevan a cabo actividades terriblemente destructivas dentro de Ucrania, socavando así la capacidad para gobernarse de manera pacífica", dijo.

También ayer la Casa Blanca denunció que Moscú violó el tratado bilateral para la no proliferación de misiles nucleares de medio alcance, firmado en 1987 por Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov. Según fuentes de inteligencia, las autoridades rusas habrían desarrollado una nueva tecnología en ese sector.

Por ello, el secretario de Estado, John Kerry, pidió a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, un diálogo bilateral de alto nivel para discutir sobre el tratado.

En Bruselas, por su parte, los representantes de los 28 países de la UE acordaron imponer restricciones al comercio de equipos para los sectores petrolífero y de defensa, y de tecnología de "uso dual" con objetivos de defensa y civiles. Los bancos estatales rusos no podrán financiarse en los mercados de capital europeos. Las medidas serán revisadas en tres meses.

La canciller alemana, Angela Merkel, quien se había mostrado reacia a nuevas sanciones antes del derribo del avión por la relación comercial de su país con Rusia, dijo que la medida era "inevitable".

Antes, la UE había impuesto sanciones sólo a individuos y organizaciones acusados de participar directamente en la amenaza a Ucrania, y había evitado las "sanciones sectoriales" diseñadas para dañar económicamente a su mayor proveedor de energía.

Las presiones de Occidente, sin embargo, hasta el momento no afectaron las decisiones del presidente ruso Putin, quien no ha mostrado signos de retroceder. A pesar de la condena internacional tras el derribo del avión, las potencias dicen que el Kremlin dobló su apoyo a los separatistas enviando más armas pesadas a través de la frontera.

En tanto, los intensos combates entre el Ejército ucraniano y rebeldes prorrusos dejaron al menos 27 civiles muertos.

En Gorlivka, bastión separatista a unos 45 km al norte de Donetsk, 22 civiles, entre ellos tres niños, fallecieron ayer por disparos de artillería, indicó la administración regional en un comunicado, precisando que el ataque dejó también 43 heridos.

La ONU criticó el uso de armas pesadas por parte de ambos bandos, en los tres meses de un conflicto que dejó ya más de 1.100 muertos.

Fuertes explosiones se oyeron además en Donetsk, mientras que en Lugansk, otro bastión prorruso, las autoridades locales informaron de la muerte de cinco civiles.

Agencias Reuters, AFP,


EFE, ANSA y DPA