25 de septiembre 2009 - 00:00

Oficial: Aerolíneas estará en rojo 5 años

Otra mala noticia que genera Aerolíneas Argentinas: su presidente, Mariano Recalde, anunció ayer que la empresa tardará al menos cinco años en dejar de perder plata. El joven abogado admitió que «la expectativa es que de acá a cinco años la empresa dé superávit», lo que implica que al menos en el próximo lustro los contribuyentes argentinos seguirán subsidiando a una empresa estatal ineficiente.

Recalde anunció también que el próximo 1 de octubre presentará oficialmente su «plan de negocios» para la compañía, un acto que viene demorado, tanto como la revelación de los números rojos de la aérea reestatizada correspondientes a agosto.

El ejecutivo habló con la prensa ayer por la mañana en ocasión de un acto oficial en el que el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, presentó nuevo equipamiento para la estatal Intercargo, que presta servicios de rampa en Ezeiza. A pesar de que la ocasión podría haber sido propicia para hablar del tema, Recalde volvió a ocultar cuánto perdió Aerolíneas el mes pasado. Este diario señaló que el déficit provocado por la aérea a las arcas públicas rondó los $ 300 millones en agosto, una cifra desmentida a medias por Recalde, pero que aún no difunde el número real.

Schiavi, en una rara asociación, dijo en el mismo acto que parte de la solución del déficit de Aerolíneas Argentinas era contar con «medios independientes», como si fueran éstos los que generan la monumental pérdida de la compañía. El funcionario advirtió que para que «Aerolíneas se salve hacen falta tres cosas: convencimiento interno, un plan ordenado de equipamiento e independencia de los medios de comunicación».

Después de explicar los otros dos puntos de su «plan estratégico», Schiavi innovó en los conceptos estratégicos de la industria aerocomercial afirmando que «necesitamos que los medios de comunicación entiendan que poner en vigencia y en régimen una compañía aérea no puede estar supeditado a la tapa de un diario».

Schiavi también calificó de «tontos» a quienes denuncian el escandaloso déficit de Aerolíneas: «No es gasto, es inversión; es como si algún tonto hablar de gasto en educación (eso es inversión), es como si algún tonto hablara de gasto en salud (eso es inversión)». El argumento del funcionario, muy cercano al ministro Julio De Vido, es que Aerolíneas gasta en asegurar la «conectividad». El argumento es complicado de defender porque ese mismo rol podría hacerse con una flota de aviones más chicos, que lleguen a los destinos no rentables y que no pueden ser cubiertos por las aerolíneas comerciales. Obviamente, el gasto sería una fracción de los casi u$s 1.600 millones que les costará Aerolíneas a todos los argentinos, la mayoría de los cuales jamás viajará en avión.

El «plan Recalde» de salvataje de Aerolíneas será presentado el 1 de octubre ante el Congreso -que para entonces tendrá las manos llenas con la ley de medios audiovisuales-; el mismo prevé (según el propio Recalde) «reducir el gasto al mínimo posible, y garantizar la puntualidad de los vuelos».

Y a pesar de los despidos que se produjeron las últi-

mas semanas entre los pilo-tos y personal de cabina «opositores» (y que Recalde había adelantado a este diario), el presidente de Aerolíneas aseguró que esa reducción «no se producirá mediante despidos o reducción de personal sino mejorando la flota, porque la actual gasta mucho combustible». Cabe recordar que la justificación de esos despidos y jubilaciones anticipadas fue justamente la de racionalizar el gasto; los dichos de ayer de Recalde serían una admisión explícita de que los motivos reales detrás de esas desvinculaciones fueron otros.

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