27 de julio 2015 - 00:00

Oficialismo habilita la fusión de fueros claves para empresas

Julio Alak, Axel Kicillof y Jorge Capitanich
Julio Alak, Axel Kicillof y Jorge Capitanich
El Gobierno habilitó una partida presupuestaria extraordinaria para garantizar que tras la feria de invernal se active la fusión entre el fuero en lo Penal Económico y el Penal Tributario. Esa fusión rige desde la semana previa al receso en los tribunales, pero requería de una firma de Aníbal Fernández para que la Corte Suprema habilite una serie de cargos de nuevos funcionarios para desempeñarse en dichos tribunales que son sensibles para el empresariado.

La unificación de ambos fueros es casi una corrección desde la lógica ya que los juzgados de primera instancia siempre compartieron Cámara revisora y tribunales orales. La separación se materializó en los años 90 cuando desde la administración de Carlos Menem se detectó que para los entes tributarios era complejo litigar en el fuero penal económico. Operaban allí ciertos factores, algunos inconfesables, que motivaron la modalidad que rigió hasta hace sólo semanas.

Los sectores más opositores al kirchnerismo dentro de tribunales entienden el cambio como un vehículo para limitar la influencia de los tres juzgados tributarios, o más bien licuarla. Desde hace años allí tramitan cuestiones sensibles para el oficialismo. Sin embargo, es conocido el dato de que antes de enviar el proyecto de unificación al Congreso, en el Ministerio de Justicia tomaron nota de una acordada de 2008 que firmaron los integrantes de la Cámara Penal Económico en la cual recomendaban la fusión.

Hoy por hoy, los dos jueces más rutilantes de dicha Cámara son Marcos Grabivker y Roberto Hornos. El primero cultiva la habilidad de hacer equilibrio entre una buena llegada al oficialismo, pero también a la Corte. Una dualidad visible en distintas dimensiones, sobre todo en las últimas semanas. La resolución de la Corte que rechazó la embestida del fiscal Carlos Gonella contra el "contado con liqui" apela a la letra de un fallo firmado por Grabivker.

Al mismo tiempo, luego del terremoto que provocó en la Casación Penal federal la pelea por la subrogancia del juez Luis Cabral, el único que salió indemne fue el camarista Mariano Borinsky, de estrecho vínculo con Grabivker. Cabral terminó eyectado, Gustavo Hornos perdió su subrogancia y Ana María Figueroa pasó a funciones gerenciales en el máximo tribunal penal. Pero Borinsky retuvo su subrogancia.

La ley de unificación de la Justicia en lo penal económico se voto en el congreso después de la Ley de Presupuesto 2015 por lo cual fue preciso habilitar una nueva partida. El ministro Julio Alak, así se lo comunicó a Aníbal Fernández quien apuró el trámite en la cartera de Axel Kicillof. La semana pasada la resolución llegó al Boletín Oficial.

Estilos

Fernández
exhibe en materia de la administración del Poder Judicial una predisposición mayor a propiciar trámites que la de su antecesor Jorge Capitanich. Lo hace con discreción. Desde que asumió todavía no visitó a los integrantes de la Corte para la foto de protocolo. Pero hasta ahora ha dado respuestas a los pedidos del máximo tribunal.

Este estilo conciliador es idéntico en el caso de Alak que aún en los momentos de mayor tensión del oficialismo con los magistrados ofrece señales de distensión como cuando hace dos semanas le ofreció incrementarle la custodia a Claudio Bonadío cuando éste manifestó cierto temor por su seguridad. Esa misma práctica el ministro la ha dirigido para con la Corte.

Rasgos que hacen inevitable la reflexión de que si bien la Corte en los últimos meses ha tenido escaladas de tensión con el Gobierno, las arremetidas más contundentes del tribunal han provenido desde la oposición, concretamente desde el entorno de la diputada Elisa Carrió.

La semana pasada en una reunión reservada en un hotel céntrico, la legisladora que responde a Carrió, Paula Olivetto Lago volvió a hablar de un supuesto pacto entre Ricardo Lorenzetti y el kirchnerismo. A esto se suman antecedentes incómodos como cuando Carrió acusa al justice de no haber emitido una acordada desde la Corte para blindar a Carlos Fayt en el momento de mayor polémica con el kirchnerismo.

Dejá tu comentario