7 de marzo 2012 - 00:00

Once: implantan secreto sumarial

La investigación por el choque del tren en la estación de Once entró ayer en secreto de sumario por orden del juez federal Claudio Bonadío. El magistrado impuso la veda informativa frente a supuestas filtraciones periodísticas de detalles de los peritajes en marcha, que según alegó pondrían en riesgo los resultados de las pesquisas. En paralelo con el secreto de sumario, Bonadío rechazó una apelación a la aceptación del Estado como parte querellante, que había presentado la defensa de varias víctimas.

La decisión de clausurar la información respecto de la causa tuvo que ver con «la proliferación de noticias, muchas de ellas parciales o contradictorias» y con el fin de «evitar que la propagación de resultados parciales generen confusión y sean utilizados por las partes que intervienen en campañas periodísticas, resultando perjudicadas las víctimas y la población», señala la resolución firmada ayer.

«No se descarta que con la difusión de esos datos parciales se quiera construir e imponer mediáticamente una versión que luego no se ajuste con la realidad que determine los distintos peritajes o constancias de la causa respecto de los hechos investigados, quedando estos confrontados con la imagen mediáticamente construida que el conjunto de la población se haya hecho», agrega el magistrado. La actuación de Bonadío quedó envuelta en una polémica luego de que Cristina de Kirchner reclamara velocidad en los peritajes, y una vez que el juez aceptó al Estado como parte querellante.

En la fundamentación para el dictado del secreto de sumario, añade que «los medios de comunicación social suelen tener una enorme incidencia en la generación y fortalecimiento del estado subjetivo de inseguridad pública a efectos de propiciar una pretendida solución punitiva, incluso desconociendo los resultados de investigaciones criminológicas responsables y a las reales necesidades de control social».

Y concluye que «lo que se pretende con el secreto sumarial es evitar los denominados juicios paralelos, llevados a cabo por los medios a través de sus informaciones y reportajes, determinan de hecho inocencias y culpabilidades, llevando a la opinión pública a firmes convicciones acerca de los asuntos sometidos a juicio».

Bonadío tomó la decisión luego de reunirse con los peritos que intervienen en la causa, en la que se investigan las razones del accidente que provocó la muerte de 51 personas. En el mismo acto les comunicó a los expertos que no podrán informar a los medios sobre los estudios.

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