19 de julio 2012 - 00:00

Once: TBA insiste contra conductor

Claudio Bonadío
Claudio Bonadío
La empresa TBA, exconcesionaria de los ferrocarriles Sarmiento y Mitre, apuntó ayer nuevamente contra el maquinista Marcos Antonio Córdoba en el marco de la causa judicial que investiga la tragedia ferroviaria de la estación Once. Los abogados de la compañía le presentaron al juez federal Claudio Bonadío un escrito donde señalaron presuntas contradicciones del motorman en las distintas declaraciones indagatorias a las que fue sometido. Mientras tanto, en el holding Cometrans (del cual TBA forma parte) ya hay especulaciones sobre las definiciones procesales que el juez dictará apenas termine la feria judicial de invierno.

Los abogados de TBA, Eamon Mullen y José Barbaccia dejaron un escrito de 12 páginas en el juzgado de Bonadío. Allí enumeran supuestas contradicciones entre lo que Córdoba declaró el 24 de febrero y lo que luego manifestó el 7 de junio. En el caso de las maniobras de frenado, sostienen que en la estación Caballito, la mañana de la tragedia, en su primer declaración el maquinista dijo haber «frenado largo», por lo cual tuvo que retroceder. Sin embargo, en la segunda indagatoria, Córdoba dijo haber hecho la maniobra sin inconvenientes («Justo. Acá no me pasé.»). Los abogados quieren tomar como válida la segunda versión y remiten a las cámaras de seguridad. Según los letrados, Córdoba habría visto esos videos y habría detectado que su primer declaración era errónea.

La segunda discrepancia que señalan se refiere al cálculo del motorman respeto del ingreso de la formación a la estación Once, el 22 de febrero. Mientras en su declaración del 24 de febrero asegura que registró la cabina Once «B» (punto estratégico que marca el ingreso y la salida de trenes de la terminal) «200 a 300 metros del parachoques», en su segunda presentación habló de 1.200 metros. «Una prueba contundente de falta de profesionalismo y responsabilidad», calificaron los abogados de la empresa investigada.

Entre otras cosas, también le reprocharon a Córdoba «conducir sin observar la indicación de los manómetros» (instrumentos que miden la presión de los frenos). Además expresaron que el motorman no estaba al tanto de los reglamentos técnicos de la empresa y que desconocía, por poner un ejemplo, los límites de velocidad.

De ese modo, la apuesta de los abogados es continuar su estrategia de poner el acento en los aspectos técnicos de la tragedia y correr el eje lo más lejos posible de los presuntos desmanejos contables con subsidios del Estado.

No es un detalle. Los abogados de los ejecutivos de TBA y de Cometrans, todos coordinados por Carlos Lluch, hombre de confianza de Claudio Cirigliano, se apegan a la siguiente ecuación: si al momento de definir los procesamientos el juez pone el eje en los aspectos técnicos, la cúpula de Cometrans, creen, quedaría resguardada.

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