Realizado por la Misión de la ONU de Asistencia a Irak (UNAMI) y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el texto documentó violaciones a los derechos humanos extendidas y de naturaleza cada vez más sectaria, así como un deterioro del Estado de derecho en buena parte del país.
El informe, relativo al período entre el 11 de septiembre y el 10 de diciembre de 2014, mencionó sobre graves delitos cometidos por los milicianos del grupo terrorista EI. Entre ellos "matanza de civiles, raptos, violaciones, esclavitud y trata de mujeres y niños, reclutamiento forzoso de niños, destrucción de lugares religiosos o de valor cultural, saqueo y negación de las libertades fundamentales".
La ONU subrayó además el carácter sistemático y extendido de tales violaciones.
Agregó que diversas comunidades étnicas y religiosas de Irak -entre ellos cristianos, yasidíes, chiitas, kurdos- fueron intencionalmente puestos en la mira y sometidos a graves violaciones de parte de los yihadistas en lo que parece una "política deliberada tendiente a destruir, suprimir a estas comunidades de modo permanente de las áreas bajo su control".
El informe, que describe también violaciones cometidas por las fuerzas de seguridad iraquíes y grupos armados asociados a ellas, indica que al menos 11.602 civiles fueron muertos y 21.766 heridos desde comienzos de enero hasta el 10 de diciembre de 2014.
| Agencia ANSA |


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