• ES LO MISMO QUE IMPONE NACIÓN A PROVINCIAS A TRAVÉS DEL PACTO FISCAL SELLADO EL AÑO PASADO El diputado Marco Lavagna presentó un proyecto con el que toreará al ministro de Finanzas el miércoles próximo, cuando el funcionario exponga en el Congreso.
Cara a cara. El ministro de Finanzas, Luis Caputo, enfrentará a una comisión bicameral integrada, entre otros, por el diputado Marco Lavagna.
El diputado del Frente Renovador Marco Lavagna presentó un proyecto de ley para que "los servicios de la deuda pública instrumentada del Sector Público Nacional" no "superen en ningún ejercicio fiscal el 15% de los recursos corrientes". En caso de arribar a ese punto, se deberá "requerir autorización al Congreso, aún cuando no sean superados los límites autorizados de endeudamiento anual por el presupuesto del ejercicio correspondiente".
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La iniciativa se enmarca en la exposición que realizará en miércoles próximo en el Congreso el ministro de Finanzas, Luis Caputo, por supuestas tropelías en declaraciones juradas. Con un mayoritario sector de la oposición enfocado en ladrarle al funcionario por cuestiones que deberían tratarse en la comisión de Juicio Político, Lavagna aprovechará la bicameral de control de deuda para ir directo hacia las decisiones administrativas del alfil de Mauricio Macri.
Claro está que, en cuanto a endeudamiento, todas las tomas de créditos realizadas están avaladas por el Presupuesto 2018 que sancionaron los legisladores a fin del año pasado y a los ponchazos, durante el frenético "hot summer" de sesiones extraordinarias craneado por el Ejecutivo.
El proyecto del legislador renovador -acompaña Graciela Camaño-, que dejaría en igual de condiciones a Nación respecto de las provincias para tomar deuda -éstas aceptaron la imposición en el Pacto Fiscal, también en diciembre pasado-, plante que "el Ministerio de Hacienda deberá presentar al Congreso Nacional los lineamientos del programa financiero estimado del Sector Público (...) detallando amortizaciones y servicios por mes, tipo de deuda -por instrumento y si es directa o indirecta-, moneda y tenencia de dichos instrumentos ", es decir, "sector privado, sector externo y tenencia intra sector público. Además, tendrá que "publicar trimestralmente los avances, actualizaciones y modificaciones a dicho programa financiero".
Lavagna argumenta que "el endeudamiento excesivo suele ser el resultado de un gasto desmedido del sector público y sostenido en el tiempo, pero el problema es que las dificultades que suele acarrear un nivel de deuda elevado llevan al otro extremo: ante la imposibilidad de afrontar las amortizaciones y servicios, se recurre al ajuste de los gastos corrientes y de capital, con el consecuente impacto sobre la actividad económica, y lo que resulta peor, en la mayoría de los casos el esfuerzo resulta infructuoso porque el proceso de 'distress' financiero ya se encuentra desarrollado".
Por otra parte, fundamenta: "Argentina no exhibe superávit de cuenta corriente desde el año 2009. En 2017, el rojo superó los u$s30.000 millones. No casualmente estos déficits muestran fuerte incrementos en años electorales y mayor moderación en los que no lo son, aunque siempre desde 2009 en términos negativos". Por otra parte, el diputado -que semanas atrás reavivó recorridas en la Ciudad de cara a 2019- expresa que si bien las proyecciones de reducción del déficit fiscal del Gobierno son "optimistas", éstas "ocultan los ingresos extraordinarios producidos por el blanqueo de capitales, como también lo hacen con el incremento del gasto en servicios de deuda", lo cual "no muestra la situación real".
Según el cabalgador económico de los renovadores, la gestión Macri arrancó con u$s240.000 millones de stock bruto de deuda pública, "mientras que en el tercer trimestre de 2017 registraba u$s 305.000 millones", y destaca en las justificaciones de su proyecto que "no hubo un crecimiento de la actividad económica que acompañe tal crecimiento del stock de deuda, ni tampoco esos fondos se ven reflejados en inversión en infraestructura".
Para Lavagna, dicha situación "es una nueva y diferente manera de hacer populismo, en donde el empeoramiento de la situación del largo plazo financia el sostenimiento del statu quo actual", y aclara: "Es cierto que la situación social es crítica y que el país no necesita ajustes brutales ni políticas de shock, pero no se puede negar que estamos comprometiendo el mediano y largo plazo".
En diálogo con Ámbito Financiero, Lavagna señaló que "hace falta que Caputo venga a dar explicaciones y que aclare la situación, pero que fundamentalmente que podamos avanzar en el análisis de la deuda y su crecimiento para evitar caer en errores del pasado y que terminan teniendo un efecto muy negativo sobre la sociedad". La oposición espera al titular de Finanzas el miércoles próximo para que exponga acerca de su relación con una sociedad que armó una red de fondos de inversión registrados en distintos paraísos fiscales para invertir en activos financieros. El punto principal del que se aferra el antimacrismo es que dicha situación no fue pincelada por el ministro en las declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción (OA) cuando asumió en diciembre de 2015.
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