11 de agosto 2010 - 00:00

Oposición pone en peligro la lapicera de Cristina

Oposición pone en peligro la lapicera de Cristina
La oposición puso en jaque ayer al Gobierno en el Senado. La jugada no es aún destructiva, pero se acerca a complicar a Cristina de Kirchner. Dos comisiones emitieron el dictamen para modificar los límites de la Presidente para firmar decretos de necesidad y urgencia. Ese proyecto ya fue votado en Diputados, por lo que sólo resta que lo apruebe el recinto del Senado y la oposición tiene número para hacerlo. Para la Presidente es un dolor de cabeza doble: fue ella quien siendo senadora hizo votar para su marido la reglamentación de los DNU, pendiente desde la Constitución de 1994. Allí le garantizó que todo decreto-ley se mantenga en vigencia hasta que las dos Cámaras lo rechacen. Un seguro de vida eterna para la lapicera presidencial. Ahora la oposición le mueve la línea obligándola a un veto seguro, antipático y con alto costo político. Imposible para un Kirchner soportar que alguno de sus DNU, piedra angular del sistema de manejo de fondos que utiliza la Casa Rosada, quede a merced de que el Congreso lo apruebe en 60 días o de lo contrario quede derogado.

Con esos decretos los Kirchner adaptaron siempre la Ley de Presupuesto a los números reales. Entre otras cosas, los utilizaron para incorporar los excedentes de recaudación de cada año y derivarlos a gasto sin control del Congreso. Fueron siempre el complemento perfecto de los superpoderes con los que el jefe de Gabinete modifica casi integralmente el Presupuesto.

En el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General de ayer la oposición consiguió las firmas necesarias para emitir despacho. Ratificaron allí lo que en Diputados se había decidido: los DNU deberán ser ratificados por las dos Cámaras en un plazo de 60 días, ya que de lo contrario pierden vigencia. Hasta ahora la aprobación de una y el silencio de la otra los dejan stand-by pero vigentes.

Ayer el plenario de comisiones tuvo el apoyo de constitucionalistas. Daniel Sabsay sentenció: «La ley que creó la Comisión Bicameral de los DNU tiene dos aspectos que infringen la Constitución. Un decreto no puede ser convalidado por una sola Cámara porque el ejercicio legislativo normal necesita de las dos. Nadie duda que es necesario el pronunciamiento de las dos Cámaras».

La oposición ahora debe reunir los 37 votos para sancionarlo en el Senado, una tarea que parece menos dura que los problemas que le está trayendo el 82% a los haberes jubilatorios. Mientras tanto, conflictos no faltan. Hoy vuelve a funcionar el Congreso y más complicado que nunca para el Gobierno. Tanto Diputados como el Senado tienen largas listas de proyectos pendientes, algunos listos para el tratamiento. En todos los casos se trata de iniciativas de la oposición que apuntan a regular el uso indiscriminado de fondos por el Poder Ejecutivo o a recortarle potestades.

La urgencia en Diputados, de todas formas, no pasa por allí. Hace una semana los bloques de la oposición se retiraron del recinto con el sabor amargo de no haber podido terminar de sancionar la ley de protección de glaciares por el retiro del kirchnerismo del recinto y también por faltazos en la tropa propia.

Aprobar ese proyecto será clave para destrabar Diputados. Si la oposición lo logra comenzará luego otra sesión donde se debatirá un duro informe de la Auditoría General sobre el funcionamiento del OCCOVI, el organismo de control vial que supo presidir Claudio Uberti hasta el escándalo del valijero Guido Antonini Wilson y, si hay número, esperan en la lista la reforma al INDEC y el 82%.

En el Senado, todo se decidirá hoy por la mañana, pero la situación de los proyectos en espera es similar, aunque será imposible que la ley del 82% consiga número para una votación sorpresa.

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