1 de noviembre 2011 - 00:00

Organismo de la ONU incorporó a Palestina e irritó a EE.UU.

Las dos caras de la jornada. El ministro de Relaciones Exteriores, Riad al Maliki, sonríe durante la votación que incorporó a la Autoridad Palestina (AP) a la Unesco. La noticia no fue bien recibida por el delegado estadounidense en el organismo, David Killion.
Las dos caras de la jornada. El ministro de Relaciones Exteriores, Riad al Maliki, sonríe durante la votación que incorporó a la Autoridad Palestina (AP) a la Unesco. La noticia no fue bien recibida por el delegado estadounidense en el organismo, David Killion.
París - Con el respaldo de más de un centenar de países, Palestina se convirtió ayer en Estado miembro de la Unesco, un hecho celebrado por la parte beneficiada como un «momento histórico» pero que supuso un gran desafío a Estados Unidos, que reaccionó suspendiendo sus pagos a la organización de la ONU que patrocina la educación y la cultura en el mundo.

«La Conferencia General admite a Palestina como miembro de pleno derecho», anunció la secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al cabo de una votación con 107 sufragios a favor (casi todos los latinoamericanos, España, Francia y otros europeos), 14 en contra (Estados Unidos e Israel entre otros) y 52 abstenciones, entre otras, de México. Se trata del primer organismo de la ONU en aceptar a Palestina, mientras sigue pendiente el trámite para su incorporación plena.

«Este es un momento histórico que le devuelve a Palestina algunos de sus derechos», afirmó al término de la 36ª Conferencia General celebrada en París el ministro palestino de Relaciones Exteriores, Riad al Malki, que antes del voto había pedido el apoyo de las distintas delegaciones como «la principal contribución que puedan hacer a la paz».

«Les puedo garantizar que seremos un elemento positivo al servicio de esta organización», afirmó Malki tras agradecer a todos aquellos que dieron un voto favorable a la iniciativa impulsada por el grupo de países árabes.

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, dio la «bienvenida a Palestina» y sostuvo que su admisión es una «marca de respeto y confianza».

La mayoría de los países de América Latina respaldó la iniciativa excepto México, que se abstuvo, y Panamá, que votó en contra. Los palestinos necesitaban dos tercios de los votos para que la moción fuera aceptada. Participaron en la votación 173 países.

Inmediatamente después de la decisión, el embajador de Estados Unidos ante la Unesco, David Killion, reiteró la posición de su país al considerar que la misma es «prematura».

«La iniciativa de hoy (por ayer) limitará nuestra capacidad de apoyar programas de la Unesco», amenazó el diplomático norteamericano, sin dar más detalles.

Previamente, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, había declarado que la legislación de su país prohíbe financiar a organizaciones que acepten a los palestinos como miembros.

La amenaza se materializó poco después, cuando la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, dijo a periodistas que «teníamos que hacer un pago de 60 millones de dólares a la Unesco en noviembre y no lo vamos a hacer».

Con una cuota del 22%, Estados Unidos es el país que más aporta, por delante de Japón y Alemania, al presupuesto bianual de la organización, que alcanza a 653 millones de dólares.

EE.UU. se retiró de la Unesco en 1984 argumentando que no estaba de acuerdo con la gestión del organismo, pero regresó en 2003.

En un pronunciamiento ante el Parlamento, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, indicó que «más que sentarse a la mesa de negociaciones (los palestinos) tomaron medidas unilaterales en la ONU, incluyendo lo de hoy. No nos vamos a quedar de brazos cruzados ante este tipo de movimientos que dañan a Israel».

Maniobra

«Hoy es un día triste, cuando una organización decide desconectarse de la realidad», afirmó, por su parte, el embajador hebreo ante la Unesco, Nimrod Barkan, que calificó de «ciencia ficción» la entrada de los palestinos.

«Se trata de una maniobra unilateral palestina que no traerá ningún cambio en el terreno, sino que aleja aún más la posibilidad de un acuerdo de paz», aseguró el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado emitido en Jerusalén. «Esta decisión no convertirá a la Autoridad Palestina en un Estado, sino que pondrá obstáculos innecesarios al camino para renovar las negociaciones», agregó.

Israel reiteró su conocida posición de que la única vía para avanzar hacia la paz es una negociación «sin condiciones previas», incluida la exigencia palestina de que se suspenda el crecimiento de las colonias judías en su territorio.

Entre tanto, el Gobierno alemán consideró que la admisión de Palestina perjudica el proceso de paz de Medio Oriente.

Otros países europeos, como Austria, Bélgica, España, Francia, Luxemburgo y Finlandia, votaron a favor.

Francia, que días atrás había considerado «prematura» la admisión de los palestinos, finalmente afirmó ayer que «Palestina tiene derecho a convertirse en miembro de la Unesco». España lamentó que los europeos no llegaran con una posición común.

La disparidad de criterios de los países de la Unión Europea ilustra las dificultades del bloque para hablar con una sola voz en el escenario internacional.

México dijo que «éste no es el foro competente para una solución duradera» al conflicto israelo-palestino. En cambio Cuba habló de un «momento histórico» y Venezuela le dio la «bienvenida a Palestina».

Brasil reiteró su «posición tradicional a favor de un Estado palestino».

Antes de la votación, el ministro argentino de Educación, Alberto Sileoni, afirmó que su país apoya la «existencia de un Estado palestino» (ver nota aparte).

La entrada en la Unesco supone una importante victoria diplomática y simbólica para Palestina en su aspiración de convertirse en Estado soberano de la ONU.

Su candidatura en Naciones Unidas será examinada el 11 de noviembre en el Consejo de Seguridad, donde podría enfrentar un veto de Estados Unidos.

La votación en la Unesco se produjo tras un fin de semana violento en la Franja de Gaza, en el que el lanzamiento de misiles por parte de terroristas palestinos contra objetivos civiles en Israel dejó un muerto, y las represalias del Estado judío causaron 12 muertes.

Agencias AFP, Reuters, ANSA, DPA, y Ámbito Financiero

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