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Original sátira con marcianos y mensaje
Más allá de su algo obvia simbología sobre discriminación e intolerancia, «Sector 9» es una entretenida odisea satírica llena de detalles originales para un género muy transitado.
Los marcianos villeros, que se parecen a enormes langostas, no fuman paco, pero tienen una debilidad por la comida para gatos.
La película se inicia como un documental televisivo sobre el intento de desalojar a los marcianos de la villa cercana a Johanesburgo donde residen desde hace 20 años hacia una especie de campo de concentración totalmente aislado. Luego va cambiando en forma bastante desordenada hacia un lenguaje de film de acción y ciencia ficción más convencional y contundente.
La trama comienza a cambiar en esta direccion cuando el protagonista, un burócrata del departamente de relaciones alienígenas, se contamina con un combustible «langostino» que lo empieza a convertir en un mutante capaz de manejar la biotecnología de estos visitantes que dominan conocimientos muy avanzados, pero cuya decadencia no queda del todo clara en el guión. Como el mutante humano empieza a ser perseguido implacablemente por el gobierno, no tiene otro remedio que recurrir a los aliens que antes despreciaba para intentar salvarse de los siniestros experimentos humanos.
Producida por Peter Jackson, «Sector 9» tiene excelentes efectos especiales, impactantes explosiones de violencia y muy buenas escenas de acción. Las actuaciones humanas no son precisamente el fuerte de la película, pero la expresividad de los aliens está a la altura de lo mejor del histrionismo E.T.. Entre el estilo de seudo documental y película convencional las imágenes tienden a caer en recursos estéticos no demasiado atractivos, pero cuando quiere, el director sudafricano Neill Blomkampp sabe extraer buenas imágenes de esta satírica odisea extraterrena.
Más allá de estas incoherencias estilísticas y narrativas y de lo obvio de su simbología sobre discriminaciones e intolerancias terrícolas, «Sector 9» es una sátira muy divertida y llena de detalles originales dentro de un género tan transitado como para que a veces parezca agotado de tanto reciclaje de ideas. Como en los tiempos de Klaatu y «El día que paralizaron la Tierra», estos marcianos del cine también vienen a nuestro planeta para decirnos algo sobre nosotros mismos.


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