19 de abril 2010 - 00:00

Oscura semana para Cristina (en el guardarropas)

Oscura semana para Cristina (en el guardarropas)
Oscura como la noche y a tono con el clima invernal, apareció Cristina de Kirchner en los últimos días. La estridencia de la semana pasada giró 180 grados para desplazar los colores y estampados indiscretos. Llamativo el repentino cambio, sobre todo porque esa sobriedad comenzó en su viaje a Washington para el encuentro con Barack Obama. Los días previos a la tan esperada reunión con el mandatario, la dama había desplegado un ajuar brilloso y colorido, como acostumbra hacer cada vez que viaja. Todo indicaba que para el encuentro con Obama coronaría su guardarropa de viaje con algo vistoso, pero prefirió un vestido verde oscuro con lazo, medias, zapatos y saco, todo en negro. Apenas una pequeña gargantilla de perlas le daba algo de esplendor al ajuar.

Será quizás que la transformación tiene que ver con ese cambio de estilo que le propusieron semanas atrás sus asesores, quienes le aconsejaron que repita la ropa como signo de austeridad y se olvide un poco de su costado fashion victim para parecer menos frívola. Esta vez no desentonó en la foto oficial de la cumbre, como hizo desde que es mandataria en cada encuentro con pares extranjeros. Sin embargo, en esta oportunidad, el papelón fue de la presidenta filipina, Gloria Macapagal-Arroyo, que apareció en escena en la cumbre de seguridad nuclear con un traje color turquesa. Y Angela Merkel no quiso ser menos y se vistió con un tailleur rojo furioso. Ambas damas resaltaban entre los trajes negros de sus colegas, aunque no precisamente por la elegancia.

De regreso a Buenos Aires, Cristina de Kirchner continuó con su vestuario oscuro, que sólo dejó de lado para la cena de gala que se sirvió en honor al presidente ruso, Dmitri Medvédev. Seguramente, los primeros fríos la inspiraron para adelantar lo que será su guardarropa invernal. Aunque de ser así, debería tener en cuenta que el verde y el azul están out esta temporada. En cambio, la paleta de los marrones regresó a las pasarelas después de dos temporadas de ausencia.

Pero el mayor desacierto de los últimos días tuvo lugar en el encuentro con su par ruso. Ese día usó unos zapatos peep toe -como se denomina en el mundo de la moda a aquel calzado sin puntera-, un zapato de media estación que jamás debe usarse con medias de lycra como hizo Cristina de Kirchner, porque no deja ver el extremo de los dedos, sino que pone en evidencia la costura de las medias. Detalle de mal gusto, inadmisible para una mandataria.

A pesar del pormenor, la nueva tendencia de la dama hacia el vestuario oscuro merece mayor atención. Este diario consultó al modisto de alta costura Abel Luppo, quien sigue de cerca el vestuario presidencial. «Los colores oscuros estilizan su figura, pero se equivoca al insistir con estampados, que, aunque oscuros, no la favorecen», comenzó el modisto. Igualmente, para el especialista en moda, «la Presidente lentamente va dando un giro a su guardarropa. Pareciera que quiere acercarse a un look más definido y personal».

Sin embargo, Luppo advierte que aún Cristina de Kirchner tiene mucho trabajo que hacer en cuanto a mejorar su imagen. «Todavía no logró la fusión entre el outfit, los accesorios y su peinado. Además, un maquillaje menos dramático le daría a su rostro un toque fresco, y si a eso le sumamos un peinado menos difuso, con algún recogido informal, sobre todo a la hora de usar cuellos importantes, lograría una imagen más elegante».

A su vez, el diseñador criticó la elección de la bijou presidencial. «Seria bueno que, a la hora de armar un equipo, abandone las perlas por accesorios que combinen más con el look». Y para terminar, se animó a darle algunos consejos a Cristina de Kirchner para que logre definir su look. «Debería prestar más atención a la superposición de prendas. Muchas veces no se entiende bien qué quiso combinar con qué. Por otro lado, debe abandonar definitivamente las medias negras y a los géneros con brillo para el día, así como los cinturones anchos. Con estas modificaciones, menos estampados y cortes más depurados, logrará una imagen más contundente», concluyó el modisto.

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