25 de junio 2015 - 00:00

OTAN mira a Rusia y amplía su fuerza a 40.000 soldados

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó en Bruselas que el refuerzo dentro de la Alianza no busca despertar una “carrera armamentista”.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmó en Bruselas que el refuerzo dentro de la Alianza no busca despertar una “carrera armamentista”.
 Bruselas - Poco después de que Estados Unidos confirmara su despliegue en Europa del Este, los ministros de Defensa de la OTAN decidieron reforzar su Fuerza de Respuesta (NRF) de forma paulatina hasta alcanzar entre 30.000 y 40.000 efectivos, frente a los 13.000 con los que cuenta actualmente, ante las amenazas detectadas en el este y sur de la Alianza.

"Decidimos incrementar más la fuerza y capacidad" de la Fuerza de Respuesta de la OTAN, de manera que alcance "hasta 40.000 efectivos", sostuvo en una conferencia de prensa el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, al término de la primera jornada de la reunión de titulares de Defensa. Para ello, se reforzarán las estructuras terrestres, aéreas, marítimas y de operaciones especiales de esa fuerza, especificó.

"Es un incremento sustancial respecto del nivel previo", apuntó el secretario general, que subrayó que la Alianza acordó "nuevos pasos para adaptarse a un nuevo panorama de seguridad".

Stoltenberg aseguró que la Alianza Atlántica está respondiendo de "manera defensiva y responsable" a la amenazas actuales. En este sentido se refirió a la que supone en el sur de sus fronteras la violencia e inestabilidad en Libia, Siria e Irak, a causa de la actividad de los terroristas del Estado Islámico, y, en el este, el "comportamiento de Rusia y a las actividades nucleares" de ese país, que aseguró que están "evaluando cuidadosamente".

"No buscamos confrontación y no queremos una carrera armamentística, pero queremos mantener seguros a nuestros países", afirmó el secretario general de la OTAN. "Anexionar una parte de un territorio no es defensivo, es un acto de agresión", dijo en relación con Crimea, anexionada por Rusia en marzo del año pasado. "Rusia continúa enviando tropas, equipamientos para desestabilizar el este de Ucrania. No hay ninguna duda de que Rusia es responsable de actos agresivos en Europa", afirmó.

Stoltenberg anunció también que los ministros acordaron, entre otras medidas, acelerar el proceso de toma de decisiones. Para ello, concedieron al comandante supremo de la OTAN para Europa (SACEUR), el general estadounidense Philip Breedlove, la "autoridad para alertar y preparar las tropas para que estén listas una vez se tome la decisión política" para su utilización por el Consejo del Atlántico Norte.

Los ministros de Defensa también aprobaron un nuevo concepto de planificación avanzada y finalizaron detalles sobre los seis pequeños cuarteles generales que establecerán en Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Rumania, tal y como tenían previsto. Estos cuarteles contarán con unos 40 efectivos cada uno y tendrán un "papel clave" en tareas de planificación o para realizar ejercicios.

Asimismo, los ministros decidieron establecer un nuevo cuartel general conjunto de logística a fin de facilitar el movimiento de tropas si es necesario.

En concreto, medios para realizar reabastecimiento en vuelo, transporte aéreo, fuerzas especiales, inteligencia, vigilancia y reconocimiento, por una parte, y, por otra, el preposicionamiento de equipos pesados que faciliten un despliegue rápido de las fuerzas aliadas, si fuera necesario.

La decisión se conoció un día después de que Estados Unidos anunciara el despliegue temporal de equipos militares en los países bálticos y destacara que defenderá a sus aliados "sin embarcarse por eso en una guerra fría o caliente con Rusia", según palabras del secretario de Defensa Ashton Carter, que garantizó el apoyo de Estados Unidos y la OTAN a los países del este de la alianza.

Estonia, Letonia, Lituania y Polonia son los cuatro países de la OTAN vecinos de Rusia. Desde la anexión de Crimea, perteneciente a Ucrania, por parte de Rusia, las cuatro naciones demandaron el despliegue de tropas de la OTAN en sus territorios. Rusia reaccionó ayer amenazando con poner en su mira puntos militares de Polonia y Rumania en caso de que estos países participen en un escudo antimisiles de la OTAN.

Las partes del escudo que estén dirigidas contra fuerzas nucleares estratégicas rusas pasarán a ser automáticamente un objetivo militar, advirtió el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Yevgueni Lukyanov, citado por la agencia Interfax. Polonia y Rumania, advirtió, deberían evaluar de un modo cabal si participarán en ese proyecto.

Agencias EFE, AFP y DPA

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