30 de enero 2009 - 02:13

¿Otra manipulación en subsidios?

Los subsidios que el Gobierno destina a los ganaderos que utilizan el sistema de engorde en corrales (feedlots) hicieron estallar una nueva polémica dentro del agro. La puja se da entre Carbap y la Cámara Argentina de Feedlot. Este último organismo se encargó ayer de calificar de «totalmente falsas» las denuncias de la entidad agropecuaria, que había acusado al Estado de beneficiar a los «establecimientos grandes», o a aquellos «amigos y funcionales» del oficialismo.
En rigor, Carbap había criticado a la Cámara por presuntas «maniobras políticas» que se interpondrían a la hora de destinar subsidios para engordadores, en detrimento de los productores independientes. Según la entidad que reúne a productores de Buenos Aires y La Pampa, los engordadores de hacienda vacuna estarían registrando ganancias de entre el 25% y el 30% gracias a las compensaciones, mientras el resto de los productores sufren pérdidas por la muerte del ganado y baja en el rinde por la sequía.
La Cámara rechazó ayer estas denuncias. Por medio de un comunicado señaló que el sector enfrenta desde octubre pasado pérdidas que van de
$ 300 a $ 75 por cabeza engordada, incluyendo las compensaciones, y pide a Carbap que «analice la información errónea que difundió». Aclaran además que las compensaciones en el último trimestre de 2008 habrían representado «$ 1,25 por cabeza por día, lejos de los $ 2,17 informados por Carbap».
De acuerdo con lo indicado por la institución, el engorde a corral en la Argentina se constituyó como el principal comprador de invernada, siendo el responsable de lograr un piso para el precio del ternero. Por esos motivos, indicó, «es falso que el sistema de compensaciones vigente beneficie a la actividad en detrimento de los criadores».
Detalló además que la rentabilidad del sistema está determinada por el costo del alimento para los animales, más el valor del ternero y el precio final del animal gordo, y no por los subsidios. «Las compensaciones existentes buscan evitar que la actividad se torne antieconómica ante las subas del precio del alimento, considerando que existen valores de referencia para la hacienda gorda», señaló la Cámara.
La institución añadió que las compensaciones brindan previsibilidad al precio del alimento, permitiendo que se mejore sustancialmente el precio de compra del ternero.

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