27 de noviembre 2009 - 00:00

Otro brutal crimen: matan a maestra al robarle el auto

Sandra Almirón era docente. La asesinaron para robarle el auto en la puerta de su casa, en la localidad bonaerense de Derqui.
Sandra Almirón era docente. La asesinaron para robarle el auto en la puerta de su casa, en la localidad bonaerense de Derqui.
Un menor de 15 años y un joven de 19 fueron detenidos ayer por la Policía acusados de participar del brutal crimen de la maestra Sandra Almirón, asesinada en la noche del miércoles de un disparo en el tórax para robarle el automóvil, en la localidad bonaerense de Derqui, partido de Pilar.

Tras ser detenidos, los dos chicos fueron trasladados a la Comisaría de Derqui, donde se acusaron mutuamente, aunque esas declaraciones no tienen validez si no se realizan ante la Justicia, aclararon los informantes. Mientras que un tercer sospechoso sigue siendo intensamente buscado.

La Policía tendría la certeza de que ambos detenidos tuvieron vinculación con el hecho, al punto que uno de ellos sería el autor material del disparo homicida. Las pruebas que vinculen a los detenidos con el crimen de la docente podrían surgir de las huellas dactilares halladas en el vehículo robado y del testimonio de testigos que habrían visto a los sujetos cuando abandonaban el automóvil.

La docente, de 37 años, fue salvajemente asesinada de un balazo, disparado desde atrás, que le impactó en la espalda, con un arma calibre 38, por dos delincuentes que le robaron el auto luego de interceptarla en momentos en que llegaba a su casa, en Derqui, partido de Pilar.

El marido de la víctima le pidió públicamente a la presidente Cristina de Kirchner y al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que «hagan algo, porque así ya no se puede vivir más». La jefa de Estado lo recibirá la semana próxima no bien retorne de su viaje a Europa, según se informó en la Casa de Gobierno. Por su parte, el jefe de la Departamental Pilar, el comisario mayor Gustavo Reale, señaló ayer que «se comenzó a trabajar sobre las huellas dactilares para intentar identificar y encontrar a los autores materiales del hecho».

Reale indicó que, si bien el auto fue dejado en una zona transitada, no llamó la atención porque fue abandonado «cerrado y correctamente estacionado». La víctima iba en un Chevrolet Corsa color verde, que fue robado por los dos delincuentes que la atacaron, aunque poco después lo dejaron abandonado en la localidad de José C. Paz.

Los asaltantes le dispararon en la espalda, la dejaron gravemente herida y la tiraron a la calle, para poder escapar con el vehículo. Sandra, gravemente herida, finalmente murió cuando era trasladada por dos vecinos de su barrio al Hospital Austral de Pilar, según indicaron fuentes policiales y el propio esposo de la víctima, Walter.

El hombre sostuvo que, a su entender, «seguramente los delincuentes habían estudiado los movimientos» de la familia, ya que tanto él como su mujer llegaban habitualmente a la misma hora a su casa.

Sandra trabajaba como docente en el colegio Santa Ana y en la Escuela número 43 de la misma zona donde vivía, en el distrito de Pilar.

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