17 de mayo 2013 - 00:00

Otro escándalo bancario profundiza el descrédito del Gobierno en España

Miguel Blesa, ex hombre fuerte del aparato financiero ligado al Partido Popular español. Allegado a José María Aznar, quedó inmerso en un escándalo por supuestos negociados en la Caja de Madrid.
Miguel Blesa, ex hombre fuerte del aparato financiero ligado al Partido Popular español. Allegado a José María Aznar, quedó inmerso en un escándalo por supuestos negociados en la Caja de Madrid.
Madrid - La detención del banquero Miguel Blesa, expresidente de la Caja Madrid y amigo del exmandatario español José María Aznar, ordenada por irregularidades en la adquisición del City National Bank of Florida, profundiza la crisis de credibilidad del partido de Gobierno en España.

Blesa, un histórico militante del Partido Popular, fue durante 13 años (1996-2009) titular de la Caja Madrid, la segunda entidad financiera regional del país. Esa función le valió convertirse en el financista del PP madrileño: desde la entidad se giraban millones de euros para todo tipo de proyectos y obras y se controlaban la obra social de la caja y su fundación. También desde ese puesto de poder entregó a Gerardo Díaz Ferrán, expresidente de la CEOE y dueño del grupo Marsans, hoy preso, créditos por 131 millones de euros, entre los que figuran 26,6 millones de un préstamo que luego fue declarado incobrable.

Ayer, al no llegar a pagar una fianza de 2,5 millones de euros, el magistrado Elpidio José Silva, del Juzgado de Instrucción de Madrid -que sigue la causa por el préstamo a Díaz Ferrán- ordenó la prisión preventiva del banquero en la cárcel de Soto del Real y le retiró su pasaporte ante el riesgo de fuga. El juez, a partir de una denuncia del sindicato de empleados públicos Manos Limpias, consideró que el banquero del PP incurrió en serias irregularidades al dirigir desde la Caja la compra, en 2008, del 83% del City National Bank of Florida por 618 millones de euros. La entidad posteriormente se hizo con la totalidad de la banca estadounidense al desembolsar otros 127 millones de euros.

De acuerdo con la investigación judicial, Blesa no sometió la operación al control de la consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid ni realizó una supervisión rigurosa de los estudios de la debilidad económica de la entidad adquirida, lo que provocó que las previsiones de crecimiento de la actividad propuesta por la Caja Madrid para el período 2000-2014 fueran erróneas.

Para el juez Silva, la compra del City National Bank of Florida se hizo por el valor en libros y sin tener en cuenta el deterioro del fondo de comercio, lo que generó pérdidas de 500 millones de euros para la Caja, convertida años después en Bankia, tras la fusión de varias cajas de ahorro.

Blesa, de 65 años, fue uno de los arquitectos de la burbuja inmobiliaria que sumió a España en la peor crisis de su historia. Desde la entidad madrileña financió todo tipo de proyectos de empresarios de la construcción cercanos al PP.

Los beneficios de los que gozó como barón del partido durante la presidencia de su excompañero de estudios y amigo, José María Aznar, flaquearon al quedar en medio de las disputas internas del PP en Madrid. En 2008, la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pujó por poner a un hombre de su confianza al frente de la entidad. Su rival, el alcalde madrileño Alberto Ruíz Gallardón, actual ministro de Justicia, defendió la reelección de Blesa. La batalla por el control de la Caja fue resuelta salomónicamente por Mariano Rajoy, entonces presidente del partido, quien eligió al exdirector del FMI, Rodrigo Rato, para el puesto.

El caso Blesa -que incluye además la sospecha de lavado de dinero en la operación del City National Bank of Florida y la entrega de un crédito de 1.000 millones de euros a la constructora Martinsa Fadesa, uno de los principales actores de la burbuja inmobiliaria española- golpea al interior del oficialismo cuando aún no ha logrado controlar los daños causados por el caso Bankia, en el que Rato está imputado por una diversidad de delitos que van desde irregularidades societarias hasta administración fraudulenta y manipulación de precios.

Sumido en una crisis económica con un 27,2% de desempleo y enfrentando además los escándalos por Bankia y el pago de sobresueldos a las figuras partidarias, el Gobierno de Rajoy es visto con desconfianza por el 86% de la sociedad española, de acuerdo con el último sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Aún es incierto el efecto que tendrá este nuevo traspié aunque nadie duda que será negativo.

La situación podría complicarse aún más si se comprueba otra de las acusaciones que enfrenta el banquero del PP y que investiga la Justicia española: el cobro irregular, entre 2007 y 2011, de 71,4 millones de euros en concepto de remuneraciones entre los miembros del comité de dirección de la Caja Madrid, de los cuales 12,4 millones quedaron en manos de Blesa.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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