26 de enero 2011 - 00:00

Otro escándalo en el reality de Berlusconi

Silvio Berlusconi
Silvio Berlusconi
Roma - El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, no deja de mostrarse en el centro de los escándalos. El lunes por la noche llamó por teléfono a un programa de televisión donde se discutía sobre la investigación judicial que busca establecer si mantuvo o no relaciones sexuales con una joven menor de edad. Allí, entre gritos, definió a su presentador como «desagradable» y al canal como un «prostíbulo televisivo» y ya despertó la crítica de la oposición.

El gobernante llamó al programa de debate «El infiel», conducido por Gad Lerner y emitido por el canal privado La 7, y dijo: «Me han llamado invitándome a sintonizar el programa y lo que estoy viendo es un programa desagradable, con una conducción despreciable, infame, repugnante». Lerner exhortó a Berlusconi a que se calmara y dejara de referirse a su emisión en esos términos: «Ya ha insultado usted lo suficiente, ¿por qué no se presenta ante los jueces en lugar de insultar?», lo desafió el conductor, pero Berlusconi se enojó aún más y dijo que durante la emisión habían sido difundidas tesis «falsas y distorsionadas, lejanas de la realidad» acerca de la investigación lanzada por la fiscalía de Milán en su contra, bajo la hipótesis de los delitos de concusión e incitación a la prostitución de personas menores.

El duelo verbal entre Berlusconi y Lerner terminó a los gritos: entre los fragmentos audibles, el premier parece haber hecho un comentario sobre «presuntas señoras presentes en el estudio», a lo que el presentador respondió: «Las señoras no son presuntas y si usted las llama de ese modo, es un maleducado».

Ante esto la oposición criticó duramente a Berlusconi por su conducta: Rosy Bindi, presidenta del Partido Democrático (PD, principal fuerza de oposición), dijo que las intervenciones televisivas del primer ministro «son la expresión violenta de su inadecuación política y moral», y expresó solidaridad con Lerner y sus colaboradores.

El episodio del lunes puso en evidencia el clima de tensión que vive Italia a raíz del caso «Ruby», por el que se acusa a Berlusconi de haber mantenido relaciones sexuales con la joven marroquí cuando era menor de edad y de haber abusado de su poder para sacarla de una comisaría de Milán, donde había sido detenida por una acusación de robo.

Agencias ANSA y AFP

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