"Quitaremos el busto de Juan Carlos de Borbón dado que ya no es jefe de Estado y existe una cierta anomalía por su presencia", señaló el teniente de alcalde y segundo de Colau, Gerardo Pisarello, en una conferencia de prensa. "La monarquía es una institución constitucional, pero también comporta cierta anomalía democrática pues es una institución no electiva e históricamente, también en España, estuvo vinculada a privilegios y opacidades impropias del siglo XXI", agregó.
Según el comisionado municipal de asuntos de memoria histórica, Xavier Domènech, la imagen de Juan Carlos "no responde ni cumple la legislación vigente" al no desempeñar ya la jefatura de Estado, que recae desde hace un año en su hijo, Felipe VI.
La retirada de esta esfigie es la primera medida de una serie de actuaciones más amplias en este sentido que quiere aplicar el nuevo ayuntamiento, gobernado por una plataforma de izquierdas surgida del movimiento de los "indignados" y con el apoyo de Podemos.
Las actuaciones podrían afectar al resto de símbolos monárquicos presentes en Barcelona, la segunda ciudad española, así como a sus calles, muchas de ellas dedicadas a miembros de la realeza, que podrían cambiar de nombre.
Este gesto se produjo el mismo día en que Colau -quien defendió el llamado a elecciones, pero sin apoyar explícitamente la vía soberanista- se encontró por primera vez con Felipe VI, quien en una visita a Barcelona recordó el necesario respeto a la ley, "exigencia ineludible para una convivencia democrática en paz y en libertad", en referencia a las nuevas tensiones independentistas surgidas en Cataluña, a dos meses de las elecciones regionales.
"Para el Poder Judicial, como para el resto de las instituciones del Estado, el respeto a la ley nunca ha sido ni es ni debe ser un simple trámite, una mera formalidad", añadió el monarca español, durante una ceremonia de entrega de despachos a una nueva promoción de jueces, en presencia del presidente regional catalán, Artur Mas.
Mas convocó para el 27 de septiembre unas elecciones regionales centradas sobre la cuestión de la independencia, en las que los soberanistas tendrán una lista única que reunirá a nacionalistas conservadores, izquierda independentista y personalidades de la sociedad civil cuyo único programa será la puesta en marcha de un proceso de separación con el objetivo de lograr la secesión de Cataluña en 18 meses, algo cuestionado por el Gobierno de Mariano Rajoy.
| Agencias AFP y DPA |


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