- ámbito
- Edición Impresa
Pablo Schoklender no llega a la fianza
La Sala I del tribunal había ordenado el martes la excarcelación del menor de los Schoklender por entender que Oyarbide no había dado cuenta de las pruebas que Pablo podría poner en riesgo en libertad. Y también, al atender el criterio de su defensa en cuanto a que el juez no debió asignarle simétricamente el mismo grado de peligrosidad que a su hermano mayor, Sergio Schoklender, también detenido.
Los hermanos y el contador Alejandro Gotkin son los únicos detenidos hasta ahora en la causa en la que se investiga un presunto desvío varias veces millonario de fondos públicos que debían ser destinados a la construcción de viviendas sociales por parte de la fundación Madres a través del programa Misión Sueños Compartidos.
Gotkin también fue beneficiado con la excarcelación y el juez le fijó una fianza de 2 millones de pesos. Hasta anoche su defensor, Nicolás Maciel, sólo tenía resuelto apelar el monto por considerarlo, al igual que Pablo Slonimsqui, el abogado de Pablo Schoklender, excesivo y de cumplimiento virtualmente ilusorio.
En tanto, los jueces de la Cámara Federal analizarán hoy el pedido de excarcelación que presentó Sergio Schoklender, acusado por Oyarbide de ser el presunto líder de una asociación ilícita montada para el desvío de los fondos públicos. Eduardo Farah y Eduardo Freiler no habían logrado ponerse de acuerdo las dos últimas veces que lo intentaron a la hora de analizar el planteo del también exapoderado de las Madres. Jorge Ballestero, el tercer miembro del tribunal, está de licencia hasta el 25 de junio.
Hasta el martes los magistrados tenían resuelto, ante la imposibilidad de unificar criterios, «integrar el tribunal», es decir, convocar a uno de los jueces de la Sala II de la Cámara (Horacio Cattani o Martín Irurzun) para desempatar. Pero ese mismo día, el exmano derecha de Hebe de Bonafini presentó un pedido para que el tribunal aguardase la vuelta de Ballestero. Schoklender supone -a la luz de la disidencia que quedó expuesta- que uno de los jueces está de acuerdo con excarcelarlo, y que Ballestero eventualmente podría seguir ese criterio.
Por un lado, el hermano mayor guarda otra carta en la manga: una eventual recusación de Farah. Uno de sus exabogados, Horacio Pitrau, le sugirió pedir el apartamiento de ese juez al entender que podría haber «preopinado» sobre la situación de Sergio en el dictamen de la excarcelación de Pablo. Allí, el camarista dio a entender que Oyarbide igualó a los dos hermanos en cuanto a chances de obstaculizar el proceso. E indirectamente, según Pitrau anticipó una opinión negativa respecto de Sergio. La recusación era una de las opciones analizadas por el hermano mayor.

Dejá tu comentario