El departamento del Tesoro de Estados Unidos vendió ayer bonos que tuvieron un rendimiento negativo por primera vez, lo que implica que los inversores están dispuestos a pagar al Gobierno para quedarse con su deuda. Se trata de un hito en el actual ambiente de bajas tasas de interés, ya que se espera ampliamente que la Reserva Federal anuncie la próxima semana que comprarán más bonos del Tesoro, para apuntalar la débil economía.
Comúnmente, los inversores compran un nuevo bono a la «par» o a 100 dólares. Ayer, en la subasta de u$s 10.000 millones de deuda a 4 años y medio protegidos contra inflación (TIPS) pagaron más de 105 dólares y aceptaron un bono sin rendimiento, inclusive luego de considerar un pago semestral del 0,50% de interés. Algunos analistas advirtieron que si persisten los rendimientos negativos se podría dañar la demanda de TIPS.
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