Los países importadores de alimentos, desde Corea del Sur hasta Arabia Saudita, podrían comenzar a aumentar la compra o alquiler de campos en el exterior, para asegurarse provisiones ante la preocupación de que los precios se puedan disparar nuevamente.
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«La crisis alimentaria está vigente, tan sólo ha sido eclipsada un poco por la crisis financiera», indicó Brady Sidwell, jefe de asesoramiento del Grupo de Investigación y Asesoramiento de Alimentos y Negocios Agropecuarios del Nordeste de Asia para Rabobank Groep NV.
El trigo, el maíz, el arroz, el aceite de palma y la soja aumentaron a niveles sin precedente en 2008 -los futuros del arroz tocaron un máximo histórico hace un año- en medio de la inquietud de importadores e inversionistas de que la oferta no satisfaría la demanda.
«Estos días, los precios y los acciones están de vuelta en los niveles anteriores a la crisis, pero muchos dicen: 'Si crees que no ocurrirá de nuevo, piensa dos veces'», señaló Jimmy Soh, director gerente de Chye Choon Foods Pte, importador con sede en Singapur. El año pasado «fue muy tenso» con «clientes pugnando por suministros», agregó Soh.
En este escenario, Arabia Saudita, la mayor economía árabe, formará una compañía con u$s 800 millones para invertir en proyectos agropecuarios en el exterior mientras el reino busca aumentar los suministros de comida. Así lo informó a mediados de este mes la Agencia de Prensa Saudita, estatal, citando al ministro de Hacienda, Ibrahim Abdel Aziz al Assaf.
A su vez, Corea del Sur, el segundo importador de cereales de Asia, dio a conocer la necesidad de cultivar granos en el exterior, y el año pasado las máximas autoridades de ese país dejaron saber que podrían llegar a firmar contratos de alquiler de 50 años por tierras cultivables en el extremo oriental de Rusia.
En principio, el país asiático prestará dinero a empresas para desarrollar campos en el exterior, dijo este mes el ministro de Alimentos, Agricultura, Bosques y Pesca, Chang Tae Pyong. Hyundai Heavy Industries Co., el astillero surcoreano, también informó semanas atrás que compró una cuota en una granja de Rusia para producir cultivos.
Corea del Sur ha sido líder en la búsqueda de campos en el exterior por cuanto depende en un 95% de granos importados, según Sidwell, de Rabobank.
Mientras tanto, China, el país más populoso del mundo, no estará invirtiendo en granjas en el exterior, prefiriendo la autosuficiencia, señaló Sidwell. El gigante asiático planea aumentar la producción de granos un 10% para 2020.
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