29 de noviembre 2012 - 00:00

Palestina se aseguró un amplio aval en ONU; arriesga castigos

El embajador palestino en la ONU, Riad Mansur, detrás de un simbólico asiento de su país para ese organismo con sede en Nueva York, en una imagen de archivo. El sitial que les concedería a los palestinos la posibilidad de concurrir a la Corte Penal Internacional.
El embajador palestino en la ONU, Riad Mansur, detrás de un simbólico asiento de su país para ese organismo con sede en Nueva York, en una imagen de archivo. El sitial que les concedería a los palestinos la posibilidad de concurrir a la Corte Penal Internacional.
Ramalá y Nueva York - El presidente Mahmud Abás (Abu Mazen) propondrá hoy en la Asamblea General de la ONU una resolución histórica para convertir a la Autoridad Palestina (AP) en un Estado observador de la organización, una victoria diplomática que, sin embargo, podría acarrear represalias de Israel y de Estados Unidos.

El proyecto de resolución, que tiene asegurada la aprobación por mayoría simple que requiere la ONU, pide a la Asamblea General que otorgue a Palestina el estatuto de «Estado observador no miembro». El texto también expresa «la esperanza de que el Consejo de Seguridad considerará de manera favorable» su candidatura, presentada en septiembre de 2011 por Abás para que Palestina sea miembro de pleno derecho.

«Cuando Palestina obtenga el estatuto de Estado no miembro, ningún israelí podrá decir que los territorios palestinos están disputados», dijo el negociador palestino Saeb Erakat. «Palestina se convertirá en un país ocupado», aseguró.

El estatuto de Estado observador permitirá a Palestina formar parte de muchas organizaciones y tratados internacionales, como la Corte Penal Internacional (CPI) o la Cuarta Convención de Ginebra sobre la protección de derechos civiles.

«Tenemos una vasta mayoría, de más de dos tercios» de los 193 miembros de la Asamblea General, dijo al respecto Hanane Achraui, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

«Hay esfuerzos muy intensos para tratar de hacernos modificar el texto, pero no ha cambiado», aseguró durante una conferencia de prensa en Ramalá, Cisjordania. «Sabemos que Israel, obviamente, trata por intermedio de Estados Unidos y del Reino Unido de obtener compromisos de que no serían llevados ante la Corte Penal Internacional», dijo Achraui.

Por su parte, el ministro palestino de Relaciones Exteriores, Royad al Malki, confirmó que «ningún nuevo artículo fue agregado (al proyecto de declaración), a pesar de las presiones de diversos países en este sentido». «Algunos Estados están muy inquietos con nuestro posible recurso a la CPI y estamos siendo presionados para no tomar esa vía, pero nos hemos negado», confirmó al Malki a la radio oficial Voz de Palestina.

El Departamento de Estado norteamericano, que votará contra la resolución, indicó el lunes que si se aprueba «no habrá una respuesta favorable» del Congreso para otorgar los u$s 200 millones de ayuda prometidos a Palestina.

Israel también amenazó con represalias, como bloquear los impuestos que el país recauda en nombre de la AP, reducir el número de permisos de trabajo para los palestinos o incluso derogar los acuerdos de paz de Oslo de 1993.

Una vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ilana Stein, dijo sin embargo que la reacción dependería en buena medida de cómo se utilice el nuevo estatus. «Si los palestinos utilizan esta resolución como un instrumento de enfrentamiento, actuaremos en consecuencia. Pero si no es el caso, no tomaremos medidas severas», aseguró.

El Gobierno palestino indicó en un comunicado su «rechazo categórico a las amenazas israelíes y a la política de chantaje contra la Autoridad» e hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que «asuma sus responsabilidades legales y morales y rechace e impida la ejecución de las amenazas de Israel». Sin embargo, según el negociador palestino Mohamad Chtayyeh, las represalias israelíes sólo son «amenazas en el aire, porque a Israel le interesa mantener la AP tal como está».

Por su parte, la Liga Árabe prometió aportar a Palestina 100 millones de dólares (79 millones de euros) mensuales en caso de que Israel y Estados Unidos apliquen sanciones financieras, dijo el negociador.

Francia confirmó el martes que votará a favor del estatuto de observador, mientras que ayer Reino Unido dijo que se abstendrá, salvo si los palestinos se comprometen a reanudar inmediatamente y sin condiciones las negociaciones con Israel. Alemania afirmó asimismo que no votará a favor, porque no quiere «brindar su aprobación» a la resolución, según un portavoz del Gobierno.

España sí votará a favor «por coherencia con nuestra historia», dijo ayer el ministro de Relaciones Exteriores, José Manuel García-Margallo. Rusia también afirmó que votará a favor, tal como lo ha «anunciado en varias ocasiones». La mayoría de los países de América Latina, incluidos la Argentina y Brasil, también se manifestó en ese sentido.

Agencias AFP, EFE, DPA, ANSA y Reuters, y Ámbito Financiero

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