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Antes de pasar a este contable actualizamos lo señalado al comentar su anual 2016. En 2015 el grupo Pampa Energía/Mindlin ocupaba el puesto 103 por facturación entre las mayores empresas argentinas; con la compra de Petrobras Argentina y IECSA, que suma a Edenor, Transener y TGS, se acerca al "top ten". A fin de 2012 ocupaba el puesto 29 por capitalización bursátil (u$s187,5 millones; dólar libre), cerrando junio del actual el 10º (u$s4.528 millones, un incremento del 2.315%), mientras su patrimonio pasó de u$s287,5 millones a u$s1.012 (+252%; eran u$s871,5 millones en diciembre último). En aquel entonces (2012) perdía dinero y su radio Precio/Ganancias era nulo, en tanto la relación precio/valor de libros era del 65%; a mediados del actual la relación P/G era de 67 años y la P/VL del 559%. Siendo el sector de servicios públicos, en donde ella actúa, tradicionalmente uno con los rendimientos más bajos y estables en los mercados de capitales (asimilables a los bonos), hasta que este crecimiento no se consolide (en marzo de 2015 el neto/ventas era un 69%, en marzo 2016 el 16% y aquí un 15%), preferimos la prudencia y guardarnos parte de nuestras opiniones. Pasando al balance del trimestre la vemos con ingresos por ventas de $15.166 millones (el 259% más que doce meses antes) y costos por $10.491 millones (+220%) lo que le deja un bruto de $4.675 casi cuadruplicando lo de marzo de 2016 (el margen, el 31%, es ocho puntos porcentuales mayor al de un año antes y 24 puntos mayor al de dos años antes). El salto de la carga operativa de $44 millones a $1.726 millones ahora le deja un saldo de este tenor el 226% mayor al previo, que con la duplicación de la financiera a $278 y tras la mordida del fisco (14%) la dejan con un neto de $2.295 millones, un 241% más que doce meses antes (con integrales son $2.147 millones, +219%).
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