El diario, que obtuvo una filtración de al menos 11,5 millones de documentos del estudio de abogados panameño Mossack Fonseca, reveló que entre los clientes también hay personajes involucrados en el escándalo "Irán-Contras", entre 1985 y 1986, involucró a varios funcionarios y militares del entonces Gobierno de Ronald Reagan, acusados de tráfico ilegal de armas a Irán.
"Los Panama Papers dan una nueva visión sobre las relaciones de una docena de personajes ambiguos que desde hace décadas están sospechados de actuar en el circuito del servicio de seguridad, y muchos de ellos habrían ayudado a la CIA, a pesar de que los interesados lo desmienten", escribió el Süddeutsche Zeitung.
Uno de los que desmiente esa versión es Farhad Azima, el exiliado iraní que vive en el estado de Missouri, Estados Unidos, alquilando aviones, y que es el propietario del Boeing 707 que habría sido usado en 1986 para el transporte a Irán de armas ilegales. Con ese caso "no tengo nada que ver ", aseguró Azima, tras ser consultado por el diario alemán. Sin embargo, su nombre aparece en un documento del año 2000 del estudio de abogados panameño.
Algunos colaboradores del estudio, alertados por un artículo sobre un posible vínculo de Azima con un tráfico ilegal de armas de la CIA en Libia, pidieron en su momento a su representante confirmación sobre su identidad, sin obtener respuesta.
"En los documentos del estudio Mossack Fonseca se encuentran numerosos nombres vinculados con el mundo del espionaje", denunció el diario.
Entre otros, el jeque saudita Kamal Adham, que murió en 1999, considerado el representante de la CIA en la región, el empresario griego Sokratis Kokkalis, y el famoso "agente Rocco" de la Stasi, el agente privado alemán Werner Mauss.
También, el multimillonario saudita Adnan Khashoggi y el islandés Loftur Johannesson, sospechado también él de haber trabajado con la CIA y de haber enviado armas a los rebeldes anticomunistas afganos. "No todas las empresas offshore de los servicios tienen sede en paraísos fiscales exóticos, pero los documentos confirman la sospecha de que el mundo de los espías, traficantes de armas y liberadores de rehenes necesitan de estructuras financieras propias y lejanos estudios como el Mossack Fonseca", añadió el periódico alemán.
| Agencia ANSA |

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